No me considero una persona de gustos lo que se dice clásicos (quienes me conocen, lo saben bien, jeje), pero sí que hay algo en lo que creo que soy muy, muy purista: lo referente al vampirismo. La figura de Drácula, obra de Bram Stoker, se me clavó como una estaca en el corazón la primera vez que la leí, por su carácter tan primitivo, tan arraigado a la cultura del este de Europa. En esa época, también caí rendida a los pies de Lestat de Lioncourt y compañía, los personajes de Las crónicas vampíricas de Anne Rice, autora culpable de que, al igual que otras tantas personas, terminase por aficionarme a la novela homoerótica.
Quería iniciar esta reseña con dicho apunte porque lo que más me ha gustado de Inocencia, la que fue la primera novela de Aurora Seldon (anteriormente había hecho fanfiction) y publicada por Eldalie Publicaciones, es, precisamente, el tratamiento y la reinvención del mito clásico, puro y duro del vampiro a través del personaje de Razvan, un vampiro proveniente del corazón de Rumanía que, al igual que aquel que describiese Stoker, se ve obligado a marchar a la vieja Inglaterra, aunque en esta ocasión movido por el amor y en nuestros días. Inocencia es, pues, un singular triángulo amoroso en donde el peso de las anteriores vidas cobra un papel trascendental, y donde el vampiro Razvan tejerá una maraña que atrapará a los otros dos componentes del triángulo hacia un final que, por lo menos a mí, resulta curioso e inesperado.
Ficha técnica:
Autora: Aurora Seldon
Editorial: Eldalie Publicaciones
Nº de páginas: 310
ISBN: 978-84-937926-5-7
Colección: Vanadis
Año de publicación: 2010
Disponible en: formato físico y Ebook
Sinopsis:
Andrei es un muchacho criado por los gitanos que despierta, sin proponérselo, el amor en una criatura de la noche: un vampiro. Razvan se enamora de él y promete hacerlo feliz; sin embargo, esa felicidad es destruida por una vieja gitana que juró vengarse del vampiro. Andrei agoniza, y, antes de morir, jura a su amado que volverá y que se amarán por siempre.
Más de cien años después, Alex, un muchacho de increíble parecido con Andrei, comienza a tener extrañas pesadillas en las que ve la muerte de éste, y se enamora de Razvan sin conocerlo.
El vampiro despierta de su letargo y va en su busca, pero al mismo tiempo, Josh, uno de sus descendientes, aparece en escena y se enamora de Alex.
Razvan es la pasión y Josh es la ternura. ¿Con cuál de los dos se quedará el muchacho?
Sobre la autora (tomados de su página web):
Aurora Seldon es peruana y escribe historias homoeróticas desde 2002, por la fascinación que le causa este género. Comenzó escribiendo fanfiction del Señor de los Anillos y las Crónicas Vampíricas, para luego dedicarse a escribir con personajes originales.
Actualmente tiene tres novelas publicadas con Editora Digital: Hellson 1: Sinergia, Hellson 2: Evolución, Cybersoul, del género de ciencia ficción y una novela con Eldalie Publicaciones: Inocencia, del género paranormal; aunque también tiene trabajos en el género de misterio, contemporáneo y sobrenatural.
También colabora en la Colección Homoerótica a través de la edición de recopilaciones de relatos que brindan a autores noveles la oportunidad de ser publicados.
En 2009 ganó el Primer Premio del Concurso Epicentro en Lima, Perú, con su relato Caballo Negro.
Una de sus grandes aficiones es la lectura, principalmente de ciencia ficción. Admira a Stephen King, Isaac Asimov, Arthur Clarke y Brian Lumley.
Opinión personal:
La trama de Inocencia arranca cuando Andrei, un muchacho que ha perdido a sus padres por el extraño ataque de una criatura nocturna cuando atravesaban un bosque en el corazón de Rumanía en carreta, es adoptado por gitanos, que lo educan en su cultura; aunque él se siente a gusto junto a la que considera su abuela, los gitanos se muestran recelosos de él por el oscuro pasado que oculta y que está íntimamente relacionado con el autor del asesinato de su familia. ¿Por qué fue él, apenas un niño, el único en sobrevivir al ataque del señor de la noche? Cuando cumple dieciocho años, el destino le lleva a encontrarse por casualidad con ese verdugo, del que caerá profundamente enamorado: se trata del vampiro Razvan, que ve en él la promesa del ser puro e inocente que le librará de la tortura de la noche eterna. Sin embargo, Andrei y Razvan se verán obligados a estar separados por un siglo tras la trágica muerte del primero.
Razvan se entrega al sueño hasta que siente que Andrei ha regresado... Y a sus ojos lo ha hecho, reencarnado en un apuesto joven de origen rumano llamado Alexandr que, tras haber perdido también a sus padres, vive en el Londres contemporáneo con sus tíos y su pequeña prima.
Razvan hará todo lo posible para que Alex comprenda que están destinados el uno al otro. El despertar de Alex al significado de su sueño recurrente, en el que ve a un misterioso hombre vestido de negro, así como a la naturaleza de sus sentimientos y su sexualidad, le llevará a caminar por un camino incierto en el que también se cruza Josh, un joven médico residente rumano que, sin saberlo, mantiene vínculos de sangre con Razvan. Entre Alex y Josh surge un amor cálido y fragante como la luz del día, que compite con la pasión desmesurada de la noche que encarna Razvan.
Así explicada, a grandes trazos, esta historia de amor-odio, cabe decir que la calidad narrativa de Inocencia estriba en su estructuración (capítulos que, a su vez, se desgranan en pequeños capítulos internos o secciones) y en cómo la autora maneja la relación del tira y afloja entre Razvan y Josh, que no se soportan pero necesitan el uno del otro para no perder a Alex, y cómo este personaje se debate entre dos amores difícilmente compatibles. Como ya comenté en la reseña de Menfis, las relaciones entre personajes muy jóvenes con otros de mayor edad no suelen entusiasmarme, pero en este caso, a pesar de que hay escenas que me resultaron demasiado empalagosas y también a pesar de la inocencia extrema de Alex, no me desagradó, si bien Alex es el tercero en la pirámide de mis preferencias en lo que a los protagonistas se refiere: me gusta mucho Josh, me parece que Aurora Seldon ha construido un buen retrato de hombre íntegro, trabajador y honrado que, a pesar de desempeñar su carrera profesional en tierra lejana, no ha olvidado las raíces de su país de origen. Es un joven consecuente con sus actos y racional que, alentado por ese pasado cultural, termina por aceptar la existencia de Razvan y su rivalidad a la hora de conseguir el amor de Alex.
En cuanto a Razvan, es un vampiro que mezcla las dos corrientes más importantes del vampirismo actual: por un lado, es una criatura extremadamente hermosa, de rasgos exquisitos y figura estilizada que hipnotiza y enamora; por otro, tiene total control sobre lobos, ratas y demás criaturas salvajes de la noche y se vale del temor que el pueblo le tiene para moverse y salirse con la suya. Las referencias a ritos gitanos y costumbres rumanas es, en mi opinión, lo mejor del libro, pues muestran el buen trabajo de documentación que hay detrás.
Con respecto al componente homoerótico de la novela, hay bastantes escenas de sexo. Aurora Seldon tiene una habilidad especial para ser gráfica sin ser hiriente. Sus escenas son realistas y no se corta en dar detalles, aunque siempre sin caer en lo vulgar. Mi vena purista vampírica se escandalizó un poco la primera vez que leí que Razvan posee una semilla sangrienta (vamos, que es capaz de tener una erección y eyacular semen sangriento), ya que en mi concepción, los vampiros no pueden disponer de esas reacciones físicas y encuentran gozo mayor en la succión de sangre (influencia de Anne Rice), pero tras terminar de leerla y comentarlo con algunas personas, llegué a la conclusión de que, si así concibiera a un vampiro, si este llora lágrimas de sangre, lo más lógico sería que ocurriese eso mismo, ¿no? Jejeje.
Destaco una escena a tres bandas con un ataúd de por medio. Espectacular, sin palabras xD
En definitiva: Inocencia es una novela muy entretenida, bien construida, que mezcla lo paranormal y la fantasía con nuestra realidad y que se vale de lo clásico para dar sentido a lo moderno. No hay vampiros que brillan a la luz del sol ni que se alimentan de sangre sintética, sino un vampiro chapado a la antigua que se amolda al mundo moderno sin perder nunca de vista su castillo de Transilvania y que lo pone todo en riesgo por su amor incondicional.
¿Pegas? Cuando se han leído novelas posteriores de la autora, se aprecian las carencias de esta, pero por ello se le coge mayor cariño, pues es el exponente de su estilo, el cual no ha hecho sino evolucionar desde entonces.
Por último, me gustaría destacar que la he leído en formato electrónico a través de un dispositivo de lectura o Reader. La maquetación del Ebook está bastante bien y el diseño de portada es elegante y sencillo, y muy acorde con un elemento importante de la narración.
Para quien no conozca todavía a Aurora Seldon, es un comienzo ideal.
Nota final (Nisa):























