sábado 30 de octubre de 2010

Reseña: Juegos de Seducción 2 de Nut

A veces la vida te depara sorpresas y giros de lo más curiosos que, en mi caso, me hacen pensar que nada de lo que ocurre es casual y que todo está, en cierto modo, predestinado a ocurrir.

Y no lo digo porque sea un persona supersticiosa o dada a creer en que un ente supremo maneja los hilos de mi existencia (todo lo contrario), pero sí que hay cosas que me hacen sentir que las piezas del puzzle van encajando por sí solas; entre ellas, mi peculiar historia con Juegos de Seducción.

Nayra ya habló, cuando hizo la reseña del primero de los dos volúmenes que integran esta novela publicada por Ediciones Babylon, de lo que significaba para ella personalmente esta historia. Por tanto, me toca a mí ahora hablar al respecto.

Recuerdo que hace ya bastantes años, cuando empecé en esto de la homoerótica, yo colgaba mis fanfics yaoi en webs que hoy ya son un clásico (Amor Yaoi y Slasheaven), todo el mundo hablaba de un relato original llamado Juegos de Seducción que, además de estar compuesto por un montón de capítulos, tenía como mil reviews y hasta un club de fans. Más de una vez entré tanto a la novela en Amor Yaoi como al club de fans para cotillear, pero nunca me decidí a empezar a leerla. Por pereza diría yo (cuando pasas muchas horas delante del pc escribiendo, leer en pantalla otras tantas es desesperante). Y así pasaron los años hasta que llegó 2010 y mi vida dio un giro radical con la oportunidad de dedicarme a la escritura profesionalmente desde varios puntos de vista.

Y yo, que he aportado mi granito de arena todo este tiempo para que la homoerótica se hiciese un huequito en el mundo del habla hispana más allá de Internet, volví a encontrarme con Juegos de Seducción, pero a lo grande: pasé de haber curioseado las entradas de Nut en Amor Yaoi a sumergirme en sus frases hasta el fondo, hasta el punto de aprenderme de memoria ciertos pasajes... Hasta llegar a sentir una emoción profunda y sincera por ver que el proceso de publicación es una realidad y que llegó a buen término.

No voy a ser demasiado exhaustiva en esta reseña porque no quiero caer en spoilers. Además, al tener que encargarme de la segunda parte, no tiene mucho sentido que entre en detalles porque a las personas que no se han leído la primera no les serviría de mucho.

Así que este puñado de reflexiones que a continuación voy a soltar, van dirigidas a esas personas que todavía no se la han leído y andan buscando un último empujón para decidirse a hacerlo:

¿Qué tiene Juegos para estar donde está? ¿Por qué tanto revuelo, tantos seguidores, tanto hablar de ella?

Porque es, sencilla y simplemente, una novela maravillosa, capaz de conseguir que personas que hasta el momento no habían tenido contacto alguno con la homoerótica se enamoren perdidamente de ella y me pregunten con los ojos brillantes cuándo sale la segunda parte a la venta (caso real; en concreto, una de mis tías); porque es una novela en donde la autora no solo trata a sus personajes con un cariño y cuidado inauditos, dejándolos que vayan desarrollándose sin prisas, encontrando respuestas a sus tormentos personales, creciendo y enriqueciéndose, sino que es, cosa muy importante, una novela donde se desprende también un profundo respeto por parte de la autora al lector: Nut ofrece un argumento trabajado, masticado y bien planteado, sincero, sin buscarle los tres pies al gato, sin dejarlo con sombras de duda, más allá de las necesarias para mantener el ritmo.

Porque el repertorio de personajes es fascinante. Porque lejos de ser estereotipos planos, nos presenta a hombres maduros con sus problemas cotidianos, con sus realidades, con sus traumas, sueños y esperanzas. Porque las mujeres no son meros elementos figurativos y están tan bien construidas que puedes creértelas y sentirte en cierto modo identificada con ellas o con algunas a las que has conocido (fantástico personaje el de Willow). Porque Juegos de Seducción se te mete en la cabeza como si fuera un muestrario de imágenes y sonidos, tan nítidos que asombra y pone los pelos de punta; porque mientras escribo esto y recuerdo el momento que a continuación quiero describir, se me llenan los ojos de lágrimas.

Si me preguntan con qué parte de Juegos me quedo, o mejor dicho, con qué sensación, me veo obligada a decir que siempre recordaré esa tarde en la que, mientras me sumergía en el último capítulo de la novela, antes del epílogo, servidora se encontraba sola en casa. Nina Simone sonaba insistentemente en el equipo de música y los lagrimones no dejaban de caerle por las mejillas. 

No sé si lo que voy a afirmar puede interpretarse como un cumplido, pero por mi parte, lo es: después de haberme sumergido hasta el fondo en Juegos de Seducción, he decidido tomarme un respiro en la escritura de homoerótica porque, sinceramente, pienso que con Juegos, si bien no está todo dicho, si que lo está casi todo. Algún día, no sé si antes o después, me asaltarán las ganas de escribir otra novela cuyo eje central sea ese, pero por el momento, no lo necesito. Hasta ese punto me ha conmovido JDS como lectora y escritora.

¿Lo mejor de todo? Que sé que todavía me queda por disfrutar de Karel, Noel, Morgan y Kato, puesto que Nut se encuentra trabajando en la secuela, Juegos de amor. Aunque podría leerme los cuatro capítulos que ya están disponibles en la red, no quiero hacerlo. Volveré a sumergirme en su nueva novela cuando llegue el momento, buceando hasta el fondo, hasta tocar su alma. Y volveré a emocionarme, a reírme y a soñar despierta.

Muy pocos escritores tienen ese don. Gracias, Nut, por dejar que nos envuelva tu magia.


Ilustración de Laura Bartolomé


Ficha técnica:
Título: Juegos de Seducción 2 (último, dos volúmenes)
Autora: Nut
Editorial: Ediciones Babylon
Nº páginas: 452
ISBN: 978-84-938088-5-3
Precio: 17€

Sinopsis:


Karel ha tomado la decisión de, por primera vez en su vida, dejar que sea su corazón quien le guíe, lo cual le lleva inexorablemente a abrir una puerta hacia un pasado que no sólo le aterra, sino que es el culpable del mayor de sus temores: amar y ser amado.


Noel ve en este acto de confianza la aceptación de sus sentimientos, lo que le hará concebir la feliz posibilidad de un futuro común. Pero sabe que, para que esto suceda, aún hay oscuros y dolorosos secretos que deben ver la luz, secretos que habitan en lo más profundo de sus pesadillas.


¿Cuál es esa última defensa tras la cual Karel se protege? ¿De dónde proviene su atávico temor al amor?


¿Cuál es ese secreto que guarda Noel y que todavía no le ha contado a Karel? ¿Algo tan grave que conseguiría abrir una brecha en la relación sentimental que mantienen?


¿Y quién es Izaak?




En la tienda online de la editorial se pueden adquirir ambos volúmenes conjuntamente con un 10% de descuento (por separado también, obviamente). Gastos de envío gratuitos a toda España. También tienen otras ofertas interesantes.

jueves 28 de octubre de 2010

Novedades novelas Ediciones Babylon



El día de hoy arranca con buenas noticias homoeróticas... Y es que Ediciones Babylon presenta no una, sino dos novedades en su catálogo: nada más y nada menos que la segunda y última entrega de Juegos de Seducción, de Nut, y Susurro de besos, de Dorianne, historia que desarrolla y amplía (y tanto) lo ya contado en el cómic de la misma autora que, al igual que la primera parte de Juegos de Seducción, fue reseñado en su momento en Across the street.

Aquí están los datos técnicos de ambas:



Juegos de seducción 2, por Nut:

Sinopsis:


Karel ha tomado la decisión de, por primera vez en su vida, dejar que sea su corazón quien le guíe, lo cual le lleva inexorablemente a abrir una puerta hacia un pasado que no sólo le aterra, sino que es el culpable del mayor de sus temores: amar y ser amado. 

Noel ve en este acto de confianza la aceptación de sus sentimientos, lo que le hará concebir la feliz posibilidad de un futuro común. Pero sabe que, para que esto suceda, aún hay oscuros y dolorosos secretos que deben ver la luz, secretos que habitan en lo más profundo de sus pesadillas.

¿Cuál es esa última defensa tras la cual Karel se protege? ¿De dónde proviene su atávico temor al amor?

¿Cuál es ese secreto que guarda Noel y que todavía no le ha contado a Karel? ¿Algo tan grave que conseguiría abrir una brecha en la relación sentimental que mantienen?

¿Y quién es Izaak?



Título: Juegos de seducción 2
Autor/a: Nut
Número de tomos: 2
Ancho: 15,3cm
Alto: 23,5cm
Encuadernación: Rústica con solapas a color, interior B/N
Páginas: 452 B/N
Género: Homoerótico (Sólo para adultos)
Colección: Colección Amare nº2
ISBN: 978-84-938088-5-3
Precio: 17€ (gastos de envío a España incluidos)


Susurro de besos, por Dorianne


Sinopsis:

Marc y Samuel son compañeros de cuarto en una residencia universitaria.

Samuel es un chico con muy baja autoestima: tímido, reservado, melancólico y atormentado por la muerte de su madre y la mala relación con su padre.

Marc, en cambio, es simpático, alegre, divertido y bromista, y se desvive por hacer sonreír a Samuel.

Sin embargo, ambos guardan un secreto que los atormenta: son homosexuales y están enamorados el uno del otro sin saberlo.



Título: Susurro de besos
Autor/a: Dorianne
Número de tomos: 1
Ancho: 15,3cm
Alto: 23,5cm
Encuadernación: Rústica con solapas a color, interior B/N
Páginas: 332 B/N
Género: Homoerótico (Sólo para adultos)
Colección: Colección Amare nº3
ISBN: 978-84-938300-1-4
Precio: 13€ (gastos de envío gratis para España)

Ediciones Babylon vende solamente online (si alguien va al Salón del Manga de Barcelona este fin de semana, pueden adquirir también las novelas en su stand), pero ofrece numerosas formas de pago (Paypal, transferencia bancaria, contrarrembolso) y desde su tienda para Suramérica se pueden adquirir algunos de sus títulos. Si alguien está interesado, hay varios pack de ahorro la mar de interesantes, como este:



jueves 21 de octubre de 2010

Explicaciones sobre el Doppelgänger, los destripamientos, política interna y novedades en el Blog

Sobre el Doppelgänger:

Como suele ocurrir, muchas veces las obras toman vida propia y eso me ha ocurrido a mí. Todo el mundo sabe ya que el Doppelgänger fue un personaje creado por mí como mi alter ego. Pero eso ya no es así.

Quizá alguno de ustedes se hayan dado cuenta de que la imagen de perfil del Doppelgänger cambió tras la última reseña, así como que se eliminaron las referencias a mi persona en la presentación e información personal suya. Incluso, si alguno es muy observador y va al archivo de mi blog personal, verá que he eliminado referencia ninguna a él. Eso es porque sencillamente yo ya no soy la persona que está tras este personaje.

Tenemos un nuevo colaborador en el blog, y esta vez por derecho propio. Él es una persona que comprende al Doppelgänger mejor que yo misma, que puede desarrollarle mejor de lo que yo hubiera hecho nunca. Cuando se ofreció a ayudar en el blog le dijimos “Sé tú el Doppi” (como le llamamos cariñosamente). Él aceptó encantado. Esto lo cuento porque no quiero que sigan creyendo que soy yo la que está detrás, porque no es justo ni para él ni para mí. Él sin embargo, no quiere salir del anonimato, ni ligar al Doppelgänger consigo mismo por razones personales, de hecho, ni siquiera estaba de acuerdo en que hiciera esta aclaración. Sólo me ha dejado deciros que es un hombre mayor, bloguero desde hace años y buen amigo mío, y aunque se enfade conmigo por decir esto, también es encantador, razón por la que quizá su versión del Doppelgänger sea más ácida que la mía.

Sobre los destripamientos:

La sección “El Doppelgänger destripa a…” nació con una intención lúdica, divertida e irónica, nada más. Nunca tuvimos (tuve, puesto que la sección fue idea mía y por lo tanto, asumo toda la responsabilidad) la intención de ofender a nadiesino la de hacer críticas de estilo parodia sobre libros que no nos parecieran especialmente buenos.

Hacer el destripamiento de “Renacer” de Castalia Cabott era arriesgado y polémico, y ambos (El Doppelgänger entrante y yo) lo sabíamos. Cuando me leí el libro, pensé en hacer una crítica seria, del tipo habitual, con puntuación de estrellitas y todo. Pero la crítica iba a ser demoledora en cualquier caso. Lo comenté con él y accedió a leerse el libro. Al opinar igual que yo, decidimos que lo mejor, ya que íbamos a criticar el libro duramente, sería hacerlo de manera divertida, y a él se le apeteció iniciarse con esta reseña en el rol del Doppelgänger. Esa reseña la escribimos conjuntamente, así que no digo esto para escurrir el bulto, sino para explicar porqué hicimos lo que hicimos, y porqué estamos decidiendo aún si vamos a volver a hacerlo.

Si la sección “El Doppelgänger destripa a…” no resulta divertida a los lectores no tiene razón de ser. Además que esa fue mi idea y ahora él debe encontrar su lugar como Doppelgänger en el mundo y en este blog. Él, que está haciendo un gran trabajo en desarrollar y rediseñar el personaje, quiere iniciar una nueva sección, irónica y divertida, pero no tan polémica, y quizá redefinir también el concepto de destripamiento, no porque no se crea con legitimidad, me temo que él tiene más mala leche que yo, sino porque como ya hemos dicho, queremos divertir, y no enfadar a nadie.

Sobre la política del blog:

Hemos recibido algunas quejas por parte de los lectores, porque algunos comentarios se publican inmediatamente y otros no. El equipo del blog quiere aclarar que eso no tiene nada que ver con el contenido de los comentarios ni nada por el estilo, sino con un asunto de política interna.

Tenemos la regla de publicar cada uno los comentarios de las entradas que cada uno ha escrito. Así si un lector deja un comentario a una entrada de Arsénico, y otro a una entrada mía, por ejemplo, y ve que se publican a destiempo, que sepa que se produce por el hecho de que Arsénico publicará uno de esos comentarios y yo el otro, y evidentemente no estamos conectados a las mismas horas, razón que da esa sensación de “se publican unos comentarios sí y otro no”. Tranquilos, que se publican todos, pero a su tiempo.

Novedades 

Quizás dentro de poco podamos presentar la nueva sección del Doppelgänger, mientras tanto nos gustaría saber:

¿Hay algo que quieras saber de Sandro (coprotagonista de “Pierrot” de Nisa Arce)?

Aquellos que hayan leído la novela, o que incluso sin haberla leído sientan curiosidad por algún aspecto de su vida o su personalidad, tiene ahora una oportunidad de oro para saber cualquier cosa sobre él. Lo único que tienen que hacer es mandar un mail en los próximos días a eldoppelganger@yahoo.es escribiendo en él las preguntas que quieres que se le hagan a ese personaje (todo esto tiene que ver con la nueva sección del Doppi por supuesto, pero si digo más se va a enfadar, porque no me toca a mí presentarla).

jueves 14 de octubre de 2010

El Doppelgänger destripa a… Castalia Cabott.

Hola de nuevo, queridos destripadores. Hoy le veremos las entrañas a una curiosa novela homoerótica, que cuadra perfectamente con esta sección, y no lo digo porque estos majos templarios se saquen las tripas unos a otros, sino porque al leer determinadas escenas he echado los higadillos por la boca.

Sinopsis
“Lance De Villier es uno de los tantos hijos segundos desheredados que acuden como “milites Christi”, soldados de Cristo, al llamado del Papa Gregorio VII. Como todos ven en las Cruzadas una esperanza para recuperar lo que no poseerán: tierras, fortuna, nombre... en sus sueños no está solo, como William, Nicholas y sus leales servidores espera poder iniciar una nueva vida en la Isla de Brac. Allí los está esperando un nuevo hogar, allí renacerán.
Como uno de los mejores soldados de Bohemundo de Tarenta, en las puertas de Antioquía, es enviado en una misión dónde es herido gravemente.
Lance está a punto de perder una pierna, pero recibe una extraña propuesta: su pierna por un hogar en Brac.”

Biografía de la autora (extraída de su blog “Y mis historias se cuentan solas)

Nací en Argentina hace 4 décadas y un poco más. Siempre me gusto leer y fíjate que raro, nunca escribir. estudie letras y soy docente desde hace muchísimos años en escuelas públicas y una universidad privada de mi país.
Amo la lectura romántica y como quien no quiere me fui involucrando en este mundo de internet hasta que alguien como un juego me invitó a participar en un proyecto de escritura. Pensando en mis alumnos acepté gustosa. Resultó que empecé el primer modulo ideando unos personajes y estos fueron solos creciendo hasta convertirse en un libro.
Ese fue Decisiones. se lo envie a leer a algunas amigas y les encantó (puede que hayan exagerado, en ese momento me apreciaban) pero me dio la suficiente fuerza como para seguir con ellos.
Dejé el curso despues del primer módulo pero a cambio escribí Volver a Creer, y empecé con la historia de los Windstone.
Ahora intento escribir mas, siento como que hay muchas historias que debo contar y me encantaría saber que les gustan a alguien más que mis amigas.

Opinión personal

Durante un tiempo después de leer esta novela tuve serias dudas de si incluirla en esta sección, y no por las carencias de la novela, sino por las mías propias: será por mis escasos conocimientos geométroicos, pero me siento capaz de sacar puntas de una línea recta. Pero que no se diga que no lo intenté.

La historia es bastante básica: Lance es un caballero templario que sueña con un retiro bucólico a una idealizada isla de Brac, resulta herido en el curso de una emboscada y, a punto de perder una pierna, es atendido por Adam, un joven médico hospitalario, muy adelantado a su tiempo, que no sólo consigue salvarle la pierna, sino también introducirle en el tórrido mundo del amor homosexual y de la depilación masculina (O_o).

El hilo argumental gira en torno a estos dos personajes, dejando a los secundarios como meros figurantes que sirven de telón de fondo a una historia ambientada en un pseudo-medievo, habitado por modernos librepensadores del siglo XXI pero disfrazados con armaduras y calzas. El efecto final se parece bastante a esa curiosa sensación de desambiguedad que te embarga cuando ves a un extra con vaqueros y reloj de pulsera en un peplum.

El tiempo histórico de la novela parece encuadrarse al inicio de la Primera Cruzada (si bien la autora no da fechas concretas, da la impresión de que se desarrolla durante el Asedio de Antioquia, alrededor del 1.097), pero para encontrar incongruencias históricas no hay ni que empezar a leerse la novela, con mirar la sinopsis tenemos más que suficiente para empezar, teniendo en cuenta de que el papa Gregorio VII murió en 1085, diez años antes de que Urbano II tuviera la genial idea de inventar el turismo a Oriente Próximo.

Si bien en el primer capírulo, Lance parece el protagonista total de la trama, ya en el segundo aparece la otra mitad de la naranja:
“Adam Rutherford ni siquiera era médico recibido, se había unido a la cruzada cuando su madre, quien lo había protegido toda su vida de un padre violento y alcohólico, murió. Ese mismo día dejó su casa y comprendió que jamás podría terminar sus estudios en la universidad de París.”
De hecho lo realmente sorprendente es que llegara a iniciar dichos estudios, pues la Universidad de Paris no se fundaría hasta el año 1150, unos añitos más tarde de la ambientación de la novela y en plena Segunda Cruzada.

Además, Adam, el médico de la Universidad del futuro, parecía practicar una ciencia muy adelantada a su época. No sólo habla de términos como constantes vitales (término que nos remite a una posterior cientificación de la medicina, que se iniciaría en los siglos XVII—XVIII y no en torno al primer milenio, cuando como bien apunta la autora, aún se creía que los desequilibrios del cuerpo se producían por los “humores”), infección (difícilmente en el siglo XI se hablaría de infección cuando no se sabían lo que eran los microorganismos, ni cómo se propagaban, y aún así, nuestro emprendedor protagonista limpiaba las agujas de acupuntura con alcohol después de cada uso). Y sí, habéis leído bien: acupuntura. Como si estas rarezas no fueran suficiente, convirtiendo a Adam en una suerte de Michael J. Fox con ganas de estudiar medicina, también practicaba la acupuntura, una técnica milenaria china que no empezó a introducirse en occidente hasta el siglo XVII. La misma autora nos da una inverosímil explicación acerca de cómo Adam se hizo con esos conocimientos, y podría pasar desapercibida como una licencia literaria si no fuera por el hecho de que lo realmente sorprendente no es que Adam tenga esos conocimientos, sino que ¡le dejaran practicarlos!, cuando la misma autora nos informa convenientemente con una nota a pie de página que“Todo lo que no se entendía podía ser considerado como brujería”. Brujo y sodomita, pobre Adam, le espera la Inquisición.

Los personajes, templarios y hospitalarios resultan tan arquetípicos y odiosos, que por momentos deseé ser Altaïr (el glorioso protagonista del videojuego “Assassin’s Creed”, un asesino sirio con cierta animadversión por las órdenes religiosas cristianas) para poder matarlos a todos. Ni siquiera es una hándicap que sus correrías tengan lugar en la Tercera Cruzada y no en la Primera, teniendo en cuenta la pésima ambientación de la novela otro pequeño anacronismo no se notaría.

La historia es de corte más bien romántico, pero los personjes, meros arquetipos, se mueven en su entorno de cartón-piedra con la misma gracia que marionetas dirigidas por un titiritero con guantes de esquiador. Los personajes buenos son sencillamente demasiado buenos: soldados sorprendentemente altos y de cuerpos esculurales, pacifistas con ganas de retirarse de la guerra y que no matarían ni a una rata que les estuviera mordiendo los huevecillos. Los malos están a la altura de cualquier clásico infantil: obtusos, feos, torpes y cobardes, de esos que insultan a los niños y les dan patadas a los cachorritos por la calle. La historia de amor, sencillamente, no es creíble en dichas circunstancias, máxime cuando empieza como una especie de versión medievo-gay de "Hable con ella": El médico del futuro está secretamente enamorado del soldado rubio de metro-noventa-y-pico que yace semiinconsciente y desnudo y se aprovecha de él, que está todico a su disposición y que no se entera de la misa la media.
“No era fácil manipular su polla sin sentirse avergonzado. Sus dedos a veces parecían tener vida propia, pasaba el paño húmedo mientras una de sus manos ahuecaba su polla y la erguía, luego dejaba deslizar sus dedos suavemente por ella, la rodeaba con su mano, levantándola. Era hermosa, larga, gruesa… La ingente necesidad de saborearla le asustaba.” (tranqui, que todo llega...)
Inevitable y previsiblemente, cuando Lance va despertando, empieza a tener ciertos sentimientos por el hombre que le salvó la pierna, le acosó sexualmente cuando estaba impedido y le limpiaba la polla con tanto esmero (es que estas cosas unen). Al empezar a racionalizar esos sentimientos no parece estar muy preocupado por ellos. De hecho, los personajes se plantean la homosexualidad propia y ajena con una naturalidad aplastante, más propia de tiempos modernos y ambientes abiertos que como el tabú estigmatizado que era en la Edad Media. Mientras el personaje de Adam se plantea tan alegremente si confesarle o no sus sentimientos a Lance, como si eso fuera lo más normal del mundo (Sí guapo, vete a declararte a un Templario armado, que fijo que te dan por el culo), el propio Lance empieza a pensar en las implicaciones que tendría una relación homosexual, para lo cual mantiene un entretenido diálogo con este, su Doppëlganger interior (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia)
“Sabía que muchos caballeros del temple elegían machos por pareja”
"Sí hombre... bueno a ver, ¿tú crees? Mira que todos terminaron en la hoguera por eso, claro que eso será en doscientos años y a ti no te pilla...".
La Santa Iglesia Católica condenaba a los Sodomitas. No era natural ni cristiano”.
"Eso mismo digo yo, que vas derechito a la Inquisición y luego te hacen pupita".
“(…) él no era un sodomita. Nunca había mirado a un hombre con lascivia (…) pero si a Adam… sí, a Adam sí, pero no es sexual, no lo es”.
"¡Venga hombre! No me digas que estás pasando por la fase de autoconvencimiento, si te gustan los culos, pues nada para alante como los de Alicante. Pero luego no digas que no te avisé".
“(…) es amistad, compañerismo, camaradería… y la herida de la pierna”.
"Sí claro, ahora échale también la culpa a los opiáceos".

Cuando ambos personajes se dan cuenta de su amor mutuo, comienza el suplicio personal de este pobre Doppëlganger. Supuse que una vez abierta la veda del culito virginal todo serían ventajas, pero ni eso (sniff). A diferencia de mi anterior destripada, la señora Evangeline Anderson, las escenas de sexo de Castalia no son eróticas, ni provocativas, ni si quiera me producen cosquilleo en la entrepierna (y eso que soy un hombre facilito de entibiar). No sólo porque la química entre los personajes es como la que hay entre el agua y el aceite (por mucho que agites, eso no se va mezclar...) sino porque la autora no tiene ni la más mínima imaginación en el uso del lenguaje, ni empatía sexual. De hecho, lo único que saber hacer es echar mucho azúcar, tabasco del barato y agitar para al final darte un cóctel no apto para diabéticos.


“Adam bajó su boca y atrapó entre sus labios y su lengua el rosado glande y lo chupó. Una vez, una sola. El sonido atronó las orejas de Lance.
Y Lance se corrió. Duramente”.
Ahora viene la parte con azúcar:
“—Te amo.
Lance lo miró y desvió su cabeza. De pronto miró la pared del cuarto.
Adam tomó su barbilla y suavemente le dijo :—Lance. Por favor, mírame —cuando Lance encontró sus ojos agregó—: Lance, escucha. Me he preparado toda mi vida para decirle a un hombre que lo amo. Puedo esperarte todo el tiempo que quieras”.
Una vez que se hace público y notoria su relación homosexual (no sé yo porqué, pero me da a mí que eso de correrse "duramente" tiene que ser muy ruidoso), no sólo no se produce el temido escándalo, sino que se da una serie asombrosas muestras de solidaridad salvo en un grupo de obtusos intolerantes (creo que eran los únicos hombres del medievo de verdad en toda la novela), a causa de los cuales se produce la crisis final de la historia (en la típica fórmula de chico conoce a chico, chico se enamora de chico, chico pierde a chico y chico y chico son felices, ya saben, sin malo no hay historia). El final, una auténtica tortura (sólo me quedan 10 páginas, sólo me quedan 9 páginas, sólo me quedan 8 páginas, sólo me quedan 7 páginas...) termina con una imagen perturbadora, para conseguir que ni siquiera acabar con esta novela sea un alivio:
"Lance montó y subió a Adam adelante. Los viajes se habían llenado de rituales, apenas subía al caballo, Lance quitaba la camisola de Adam de sus pantalones y la dejaba suelta, era perfecta para ir masturbándolo durante todo el camino. Sus dos manos cubrían su polla aferrándola con fuerza y moviéndose sobre ella friccionando, llevándolo a la locura. Cuando llegaban a la casona Adam podía haber tenido uno o dos orgasmos."

O_o Sin comentarios...

Mención aparte merece la pésima edición o quizá la alarmante falta de ella. No sólo la portada, que es un copy & paste sobre fondo negro horrorosamente diseñada y la maquetación es penosa. La novela está llena además de fallos que avergonzarían no sólo a un buen editor, sino incluso a un niño de primaria. Faltas de ortografía, frases sin sentido o mal puntuadas, redundancias del lenguaje y demás familia campan a doquier, dañando los ojos de cualquier avezado lector, incluso de aquellos que como yo, no gozamos de una formación específica. Por supuesto y por si quedaba alguna duda, esto no es un fanfiction, sino una novela editada y que se vende (a cambio de dinero preferentemente), lo cual deja atónito y cabreado a cualquiera que gaste su dinero en esta obra de difícil calificación (sin caer en el insulto, se entiende).
¿Lo mejor de la novela?
Que es relativamente corta
¿Lo peor?
Que es la primera de una trilogía :(

martes 12 de octubre de 2010

Reseña: El corredor de fondo, de Patricia Nell Warren

¡Hola a tod@s! ¿Qué tal estáis? Si, he vuelto (Nayra y Nisa me van a matar, que llevo un montonazo sin actualizar!). He estado retrasando esta reseña, primero porque necesitaba aclarar mi mente y olvidarme un poquito de la historia, y segundo porque cuando me siento me bloqueo y me cuesta expresar todo lo que me ha hecho sentir el libro. Creo que por mucho que diga me voy a quedar demasiado corta. En pocas palabras os diría simplemente: ¡Leed este libro! Yo lo calificaría de lectura obligatoria.

Así que alejándome de autoras españolas, hoy me centro en un libro que me leí por recomendación de Dori, Nisa e inconscientemente, la propia Nut. Me lo compré totalmente a ciegas, y sólo puedo decir que el libro es: maravilloso y duro a partes iguales. Es tal y como me lo había descrito Nisa: IMPRESIONANTE. Y empiezo ya, que no quiero divagar más de lo que lo voy a hacer durante la reseña.

Ficha Técnica:
Título: El corredor de fondo
Autora: Patricia Nell Warren
Editorial: Egales
Nº páginas: 398
Precio: 22€
ISBN: 84-95346-23-0

Sinopsis:

"El corredor de fondo" es casi sin ninguna duda la más famosa, aclamada y exitosa historia de amor gay de todos los tiempos. Surgida tras el encuentro de Patricia Nell Warren con un atleta gay, la autora ha sabido captar la complejidad y tortuosidad de las relaciones homosexuales, enfrentadas y obstaculizadas por una sociedad poco dada a conceder un cuestionamiento o ruptura de sus estructuras. Harlam Brown, estricto entrenador de atletismo, y Billy Sive, atleta gay, serán los dos protagonistas y héroes de esta historia, que deben llevar a cabo su particular carrera contra los prejuicios y la incomprensión de los que les rodean, para poder no sólo llevar a cabo su amor sino también la participación en los Juegos Olímpicos de 1976. Traducida a nueve lenguas y con más de diez millones de ejemplares vendidos, "El corredor..." trasciende el simple fenómeno de masas para convertirse en todo un ejercicio de vindicación a través de la prosa.

Opinión Personal

Se puede decir que llevo un año bastante bueno en cuanto a lecturas. He descubierto verdaderas joyitas y “El corredor de fondo” está entre ellas. Recuerdo que cuando leí el prólogo de la autora (no tiene nada que ver con la historia), se me pusieron los pelos de punta, y supe que el libro me iba a maravillar, pero que también iba a sufrir muchísimo. Además, mi primer contacto con la historia fue extraño, pues la empatía que sentí con los personajes fue bestial desde el principio, sobre todo con Billy. Recuerdo también que lo terminé una madrugada, sobre las tres de la mañana, y que me pasé las últimas 50 páginas llorando a lágrima viva. Lágrimas que continuaron después de acostarme, y que seguían inundando mis ojos cada vez que lo recordaba a la mañana siguiente. Y ahora, que me siento a escribir esta reseña, vuelvo a notar un nudo en el estómago al rememorar lo que el libro me hizo sentir en cada una de sus páginas.

Y ya ni hablar de la autora. Es una escritora que me ha dejado literalmente con la boca abierta. Es de esas autoras que al leerlas piensas: está a otro nivel. No sé si me explico, pero si lo habéis leído sabréis a lo que me refiero.

Pero no me lío más y vamos con la historia...

El libro comienza un 10 de diciembre de 1974, con la llegada a la universidad de Prescott de tres corredores que han sido expulsados por “motivos disciplinarios”, del equipo de atletismo de la universidad de Oregón, una de las más respetadas en ese campo. Los chicos tienen la esperanza de ser aceptados y entrenados por Harlan Brown, el entrenador de Prescott, que lleva años fuera de circulación sin entrenar a corredores de categoría superior como la de ellos tres: Vince Matti (22 años, corredor de la milla); Jacques Lamont (21 años, fondista y mediofondista); y Billy Sive (22 años, corredor de fondo).

Pero “motivos disciplinarios” no fueron exactamente la causa de la expulsión, pues en realidad fueron expulsados cuando el entrenador de Oregón se enteró de que los tres jóvenes eran gays.
Cita del libro:
Cuando Billy Sive llegó a Prescott, yo tenía treinta y nueve años y empezaba a pensar que mi fantasía secreta tendría una muerte digna y silenciosa, pero me equivocaba. Durante aquellos primeros días de invierno, Billy despertó mis viejas sensaciones y las llevó a un grado de intensidad que yo jamás había experimentado hasta entonces. No sólo era físicamente atractivo, también era un ser humano fascinante. Yo era un hombre maduro y solitario, pero también era un adolescente que se consumía de nostalgia. Por primera ve en mi vida, me había enamorado profundamente.
Y sabía que no me atrevería a ponerle la mano encima.
Harlan es un hombre de 39 años de edad, que no ha llevado una vida nada fácil. Desde niño, su padre le inculcó su amor por el atletismo y aunque siempre ansió ser corredor, por determinadas circunstancias su sueño se vio dividido en diversas vertientes. Se alistó en Las Fuerzas Armadas y continuó corriendo en el equipo de atletismo de los marines. Sus marcas eran muy buenas y estaba más que dispuesto a llegar a los Juegos Olímpicos, pero por causas familiares tuvo que abandonar también esa idea para estudiar, trabajar y casarse con una chica a la que dejó embarazada, aunque no la quería y cada vez tenía más claro que sus inclinaciones sexuales eran otras muy diferentes: su atracción por los hombres no hacía más que acrecentarse pese a que iba en contra de todos los ideales que le habían inculcado, despertando en él un doloroso deseo que lo enloquecía. Para Harlan ser homosexual iba en contra de sus propias normas, pues había sido educado en un ambiente familiar sumamente conservador, y tanto la religión como la disciplina se lo impedían emocionalmente.  

Con dos hijos, un matrimonio infeliz y sueños desvanecidos, Harlan comienza su carrera como entrenador de atletismo en una prestigiosa universidad, respaldándose en su fachada de marine, su amor por el atletismo y su conservadurismo para hacer crecer una reputación como entrenador extraordinario y tirano, y ocultar con ello sus inclinaciones sexuales.  

Pero cuando su carrera como entrenador parece estar en su máximo apogeo, las cosas se le vuelven a torcer por culpa de un rumor falso causado por un alumno despechado que se percata de la homosexualidad de Harlan y lo acusa de haber intentado mantener relaciones sexuales con él, cuando en realidad había sucedido todo lo contrario. Tras este suceso, Harlan es obligado a dimitir y retirarse del mundo del atletismo. Abandonado por su mujer y despreciado por su familia, comienza una dura vida en Nueva York, donde tendrá que ejercer la prostitución para poder sobrevivir y hacer frente a los pagos mensuales que le exige su exmujer, hasta la aparición de Joe Prescott, que le ofrece un puesto de entrenador en Prescott, rescatándolo de un inminente camino como violento activista gay.

Por su parte, Billy es un personaje de lo más fascinante e interesante que nos enamora con su sencillez y sinceridad. Es hijo de un importante abogado y activista gay, que lo ayudará en la odisea que supondrá llegar a los Juegos Olímpicos (gran sueño de Billy y por el que luchará con uñas y dientes, pese a la enorme cantidad de obstáculos que se le sumarán en su camino hacia la meta). Vegetariano y budista, es un chico que no acostumbra a hablar sobre sí mismo, a menos que alguien le pregunte, y es entonces cuando responde con la máxima sinceridad, aunque la respuesta no sea del agrado del otro. Es un chico de ideas fijas, dulce, amable, bondadoso y terriblemente cautivador. Os aseguro que este personaje enamora y calará muy hondo.

La relación entre Harlan y Billy es preciosa, profunda y desgarradora. Es una relación que pasa por varias etapas según el momento de la misma. Al principio es sumamente intensa y agridulce, pero a medida que la confianza va ganando a la incertidumbre y que ambos van conociéndose y aceptando la personalidad del otro, se vuelve mucho más estable y realmente preciosa. Ambos son totalmente opuestos, como las dos caras de una moneda, pero logran complementarse a la perfección. Billy con su carácter entregado y pacífico consigue humanizar a Harlan, algo que ni él mismo era capaz de concebir, y Harlan le entregará a Billy una protección y un amor dignos de admiración.
Cita del libro:
La visión del cuerpo de Billy me impregnó por completo. (…)
(…) Los gays también experimentamos esa intensa reacción erótica al ver un cuerpo, sólo que se trata de un cuerpo masculino. No era únicamente el bulto en la entrepierna de sus pantalones lo que me hacía desearlo, sino también las cosas más insignificantes: sus rizos mojados y revueltos por el viento; aquel rastro húmero de barba que aún no se había molestado en afeitar; sus hombros y sus muslos, que desprendían vapor bajo el sol; las manchas oscuras de sus pezones y de su ombligo bajo la camiseta húmeda; la forma e que sus pantalones cortos, de un azul desvaído, se abrían un poco a los lados, dejando las caderas al descubierto (…)
No quiero contar más, porque pasan un montonazo de cosas, y es mejor vivirlas página a página. El libro está narrado en primera persona desde el punto de vista de Harlan, y aunque los protagonistas absolutos de la novela son él y Billy, hay un gran repertorio de personajes secundarios sumamente interesantes que tendrán más o menos importancia en la trama.  

Pese a que la historia está llena de tecnicismos derivados del atletismo, no se hace en absoluto pesado ni dificulta su entendimiento. Yo que soy nula para los deportes, lo entendí todo a la perfección y  quedé fascinada.

No os quiero engañar, sobre todo si no os gustan los dramas, porque este libro es un drama como un castillo. Pero a los que como yo, disfrutan de una historia en todo su esplendor, aunque sea dura y triste, es un libro que hay que leer sí o sí, independientemente de su género, porque de verdad, es una auténtica pasada.

El corredor de fondo no sólo nos cuenta una historia de amor, y no digo “como la que podríamos vivir cualquiera de nosotros”, porque la época y las circunstancias que rodean a los protagonistas, hacen que su historia sea mucho más dura, injusta y complicada de la que seguramente podríamos vivir cualquiera de nosotros. También nos habla de las injusticias de la vida y, sobre todo, nos habla de lo monstruosos que podemos llegar a ser nosotros, los seres humanos. Esa es la sensación que me quedó cuando terminé el libro, sobre la cruda realidad en la que vivimos: somos unos monstruos, dispuestos a destruir cualquier cosa que consideremos una amenaza, aunque esa amenaza no sea más que el reflejo de una bella demostración de amor entre dos personas que se aman y sólo ansían el derecho a estar juntos, tranquilos y ser felices. Y lo más triste de todo es que desgraciadamente, aunque con el paso del tiempo poco a poco hemos ido abriendo los ojos y somos más tolerantes, muchos continúan siendo meros verdugos dictadores contra lo que les parece diferente. Hay cosas que nunca cambian.
Cita del libro:
Ese miedo enfermizo hacia los gays demuestra que el asunto tocó fibras muy sensibles. Si los hombres americanos ya se sienten inseguros de por sí y siempre están a la defensiva, peor aún con todas esas historias de la liberación de la mujer. A pesar de los esfuerzos del movimiento para la liberación de la mujer, la sociedad americana sigue creyendo que el hombre tiene mayor responsabilidad que la mujer. Ser hombre supone unos privilegios, pero también una servidumbre. Así, el hombre que se niega a fecundar a Miss América, el hombre que desperdicia su semen entre los muslos de otro hombre, es un traidor sexual que pone en peligro el futuro de la sociedad.
Siempre he sido de la idea de que una buena historia te transmite algo: emoción, alegría, rabia, melancolía, dolor, risas, etc., y este libro indudablemente, es uno de ellos. La historia me hizo experimentar unos cambios de humor considerables. Aunque al final me inundó un enorme sentimiento de tristeza, que pasó inmediatamente al cabreo y a la más completa impotencia, admito que también guardo con recelo toda esa emoción, dulzura y melancolía, que sentí con todos esos momentos tan maravillosos en los que acompañé a Harlan y a Billy durante su historia. 
Cita del libro (robada a Nisa, :P): 
A veces me preguntaba si aquel característico odio americano hacia la homosexualidad no sería el resultado de que la homosexualidad estuviera tan arraigada en nuestra historia, aunque fuera de una forma silenciosa, anónima, sin embargo omnipresente. En la escuela nos enseñan las convecciones victorianas de dicha historia, pero esa historia temprana la forman  hombres a solas con otros hombres en todos los rincones del continente. Hombres fuertes y jóvenes con impulsos sexuales, como mis atletas armando jaleo en las duchas. Exploradores, montañeros, tramperos, guerreros indios, cowboys, buscadores de oro, pioneros... Hombres  que dejaron a sus mujeres a miles de  kilómetros  de distancia, hombres que ni siquiera tenían mujeres.
En definitiva, la historia, tiene momentos preciosos y emotivos, pero en su gran mayoría es dura, cruel, y desgarradora, expresando la cruda realidad de la época. Me paro a pensar en la época en la que fue publicado el libro, en lo que tuvo que enfrentarse la autora tras su publicación, y se me pone la piel de gallina.

Un libro maravilloso y por supuesto, recomendadísimo. Que no se diga que las mujeres no saben contar una fascinante historia de amor gay por el simple hecho de ser mujer. 

Nota final
Arsénico: 

Nisa: 



Nayra


Otras reseñas:
Reseña en el blog de Nisa: pinchad AQUÍ

domingo 3 de octubre de 2010

La homoerótica en la cultura: Velvet Goldmine (cine)

Puede que muchos ya lo sepan, pero al igual que mi paisana Nayra, soy una apasionada de la música rock. Casi se podría decir que resulto un poco obsesa, jeje. Por ello, cuando ella se decidió a abrir esta sección con una de las bandas brit que más me gustan, Franz Ferdinand, pensé inmediatamente en encargarme de una entrega y hablar de la que es una de mis películas favoritas; y tiene dicha consideración no ya por sus grandes cualidades artísticas y técnicas (que las posee), sino porque para mí es una especie de mito, ya que aúna todos los ingrediente necesarios para convertirla en eso: un producto destinado a mitómanos, especialmente a los que sientan cierta atracción sobre todo lo relacionado con la homoerótica...

La película en cuestión no es otra que Velvet Goldmine, y si tanto me entusiasma, es debido a mi admiración hacia la figura de David Bowie. ¿Qué se puede decir de este hombre que no se haya dicho ya? Aunque en la actualidad, a sus 63 años, parece que se ha retirado formalmente del mundo de la música, ya ha grabado su nombre en la historia con letras bien grandes y doradas por dos razones: su inmensa discografía, plagada de trabajos magníficos; y la segunda: porque encabezó una revolución, allá por los años 70, al convertirse en el estandarte de la ola que arrasó entre la juventud: el glam, o lo que es lo mismo, la aceptación sin tapujos de la homosexualidad disfrazada de purpurina, plumas y rock 'n roll.


Bowie, quien ya lleva casi veinte años felizmente casado con la modelo somalí Iman, nunca ha demostrado tener demasiados tapujos a la hora de reconocer abiertamente su bisexualidad, hecho que su imagen extremadamente andrógina en los primeros años de su carrera no hizo sino acrecentar. Y de entre su larga lista de amantes, destaca uno por la huella que se dejaron de forma mutua, en lo profesional, lo humano y lo sentimental: el excéntrico (y genial) Iggy Pop. Se suele hablar de su relación de boquilla, como si fuera un secreto a voces. Lo cierto es que después de que David Bowie encadenara una serie de discos que fueron macroéxito, estaba al borde del colapso por la adicción a las drogas y el agotamiento físico, mental y creativo. Fue cuando conoció a Iggy, quien estaba incluso peor que él, y se empecinó en sacarle del abismo. Durante dos años compartieron piso en Berlin, ciudad por aquel entonces refugio de grandes nombres del mundillo (entre otros, Lou Reed o Freddy Mercury), consiguieron vencer la adicción a la cocaína y, sobre todo, reflotaron sus carreras: Bowie produjo los discos que elevarían a Iggy al podio en el que sigue estando (Lust for life y The Idiot) y el propio Bowie creó una triología (Low, Heroes, Lodger) con la que escribió un maravilloso punto y seguido. 

¿Dónde estuvo la línea que separaba esa estrecha amistad del amor? No se puede decir a ciencia cierta, pero la realidad es que ni Bowie ni Iggy han querido jamás pronunciarse con respecto a Velvet Goldmine, una película que si bien cuenta una historia protagonizada por personajes ficticios, está basada con una gran riqueza de detalles en la historia de la ascensión y caída de Bowie con su alter ego Ziggy Stardust y en cómo afectó la relación a sus respectivos porvenires. Pero ya ciñéndonos al argumento en sí, procederé a comentar de qué trata: Arthur, un joven periodista inglés, ya en los años 90, tiene la oportunidad de realizar un artículo de investigación sobre una figura que, a pesar de haber condicionado su juventud, relegó al olvido mucho tiempo atrás. Se trata de su antaño ídolo, el cantante Brian Slave, estandarte del glam rock que, tras fingir su propia muerte en un concierto, vio cómo su fama se iba al traste al darle la espalda todos sus seguidores. Arthur empieza a indagar en el pasado de Slave y se adentra en una historia de ambición, celos y, sobre todo, amores nada afortunados con un potente guiño de fondo que se remonta a la llegada (metafórica, eso sí) de Oscar Wilde y su legado al mundo, entiendo por dicho legado el don del amor gay.


La película en sí es muy interesante por su magnífico reparto (Johathan Rhys Mayers como Brian Slave/David Bowie, un genial Ewan McGregor como Kurt Wild/Iggy Pop y Christian Bale como Arthur Stuart), lo dinámico del guión, el colorido de la escenografía y su excelente banda sonora, pero lo que lo convierte en ese producto de culto que mencionaba antes, son los guiños. El título, Velvet Goldmine, corresponde a una cara B grabada durante la realización del legendario album de Bowie The rise and fall of Ziggy Stardust and the Venus from Mars.


La primera vez que se muestra a Kurt Wild en escena, este canta TV Eye, canción originaria de Iggy Pop. La escena en la que la mujer de Slave (basada en Angela, la primera mujer de Bowie) los encuentra a ambos en la cama ("ver a dos personas durmiendo desnudas en la misma cama no implica que haya habido sexo... aunque la mayor parte de las veces, es así") está inspirada en una experiencia real (aunque supuestamente el acompañante de su marido no era Iggy, sino Mick Jagger) y un largo etc.


Yo recomiendo encarecidamente verla, a pesar de que a día de hoy es muy difícil conseguirla (recomiendo probar suerte en Ebay, sobre todo Ebay UK). Yo me hice con ella gracias al Blockbuster, antes de que cerrara en España (fui la mujer más feliz del mundo aquella tarde en que la vi en sus estantes, juju). Y si sois aficionados al rock alternativo, más razón todavía: entre las joyitas que forman su banda sonora, nos encontramos a Pulp (para mí, de las mejores bandas de la época del brit pop), Placebo (Brian Molko hace dos cameos en la película, primero como extra, luego cantando una versión de 20th Century Boy, de T-Rex), el ya citado Lou Reed, Brian Eno (otro legendario) y magníficas canciones originales para la película como Baby's on fire o Hot One, interpretadas por Venus in furs o Shudder to think. Todo ello producido, ni más ni menos, por Michael Stipe (cantante y alma de REM).



En definitiva: no os defraudará. Y lo que es más, espero que, después de verla, os pique el gusanillo y queráis indagar con profundidad en la figura de esos dos artistas maravillosos que han marcado a tantas generaciones y que tanto influjo tienen en mí: Bowie, el camaleón, e Iggy, la iguana.


Brian Molko, cantante de Placebo, en su aparición estrella.


Y detalle frikoso: foto que le saqué a mi disco original de la banda sonora xD