jueves 11 de noviembre de 2010

Reseña: Las horas perdidas, de Javi Cuho y Andrea Jen

¡Hola a tod@s! ¿Qué tal estáis? Siento haber estado tan perdidita últimamente, pero aquí estoy de nuevo para divagar un ratito y aprovechando que he hecho una reseña para Pro Shoujo Spain, hago otra para este blog y os presento  una joyita que salió a la venta hace muy poquito.

¿Ya lo tenéis? Y si no, ¿a qué estáis esperando? Hacedme caso, si os gusta el género, este cómic tenéis que leerlo, es más, debería ocupar un lugar privilegiado en vuestras estanterías. Al menos es lo que pienso yo (que conste que es una opinión personal de una divagadora que está cansada de las “típicas historias”, y que se ha quedado fascinada con todas y cada una de las historias que conforman este tomo).

Ficha Técnica:
Título: Las horas perdidas
Autores: Javi Cuho (guionista); Andrea Jen (dibujante)
Nº tomos: Tomo único
Editorial: Nowevolution
Precio: 6€
ISBN: 978-84-937199-9-9
Web de Javi Cuho: pinchad AQUÍ
Web de Andrea Jen: pinchad AQUÍ
¿Dónde comprar?: pinchad AQUÍ





Resumen y opinión personal

El tomo está dividido en cuatro historias diferentes y autoconclusivas, así que iré haciendo un resumen cortito de cada una de ellas y comentando mi opinión, ¿vale? Empezamos…

- Primera historia: Balada para mi muerte

Esta primera historia se desarrolla en Buchenwald (Alemania), en el año 1941, y nos presenta una historia de un amor imposible entre un cantante (Greert Seel), que trabaja en un bar de mala muerte donde se traviste y canta una canción de guerra prohibida por el bando Nazi (Lili Marlen); y un oficial de la SS (Colton Von Weich). Ambos hombres son amantes en secreto y se reúnen cada noche, escondiendo su amor entre las cuatro paredes del local.

Es la historia más trágica y triste de todas. Ya desde el comienzo sabes con lo que te vas a encontrar, pero aun así, es increíble cómo unas pocas páginas son capaces de transmitir tanto amor, amargura y arrepentimiento. Es algo que no sólo ha caracterizado esta historia tan triste y a la vez llena de magia y esperanza, sino también al resto del tomo en general.

- Segunda historia: Dos + 1

Los protagonistas de esta segunda historia son Óscar y César, dos hombres que después de varios años de relación, se sienten aburridos de su rutinaria vida sexual, y siguiendo la recomendación de un programa televisivo deciden probar a hacer un trío con un chico que conocen por medio de internet (y del que sólo poseen una foto de su trasero desnudo! xD). La cita tiene lugar en casa de la pareja, y ambos esperan la llegada del desconocido, casi desnudos y ansiosos por comenzar la fiesta.

Esta es sin duda, la historia más divertida y alocada del tomo, tanto que en comparación con las demás puede llegar a desentonar bastante. No obstante, yo personalmente la disfruté y me divertí de lo lindo con ella (no todo va a ser triste, ¿no?). Una historia sencillita y divertida que sirve para entretener, no se le puede pedir más, y tampoco quiero pedirle más. Es perfecta tal y como está.

- Tercera historia: La promesa

Esta tercera historia es sin duda, mi preferida. Comienza en 1970, donde nos encontramos con dos hombres enamorados (Jaime y Esteban) en una habitación de hotel, despidiéndose mediante palabras que hablan de un amor eterno y la promesa de reencontrarse un año más tarde. A partir de entonces, la historia se sitúa 40 años después, en una residencia de ancianos en plena nochebuena, donde Jaime se ha vuelto un anciano malhumorado y cascarrabias, cuyo único deseo es poder salir esa noche a la cita de todos los años con su antiguo y único amor: Esteban. Y para ayudarlo a conseguirlo tendremos Héctor, un joven enfermero muy atento y cariñoso, que hará lo posible para que el anciano cumpla su mayor deseo el día de navidad.

Como os decía, es mi historia preferida. Es triste, emotiva, preciosa, entrañable, melancólica, etc., etc. Me encanta, y se me saltaron las lágrimas con la ternura que trasmitían cada una de las viñetas.

- Cuarta historia:  La solución final

Esta última historia creo que es sin duda, la más original. Trata de cuatro hombres (Rafa, Julián, Pablo y Miguel), que descontentos con sus vidas se reúnen en una playa con el único fin de terminar con el sufrimiento mediante el suicidio, gracias a un veneno que han conseguido previamente y que han acordado tomar a la vez aquella noche, como buenos amigos que son.

Es una historia que sin duda, te hace reflexionar sobre la importancia de la vida. Nos habla de cuatro amigos que son y han sido infelices a lo largo de sus vidas por diversos motivos (bien por algún defecto físico, por un trabajo que detestan, el maltrato recibido por parte de las demás personas de su entorno, etc.). Pese a la extensión de la historia, tiene un trasfondo complejo y perfectamente hilvanado. De lo mejorcito.

Las horas perdidas nos presenta cuatro historias diferentes e interesantes, cada una en su estilo. Resaltando sobre todo la primera y las dos últimas historias (pues la segunda es una historia muy cómica), nos encontramos con una carga emotiva considerable. Las historias nos hablan de las relaciones humanas, relaciones de pareja, de amistad, amor, de superación personal, de sueños e ilusiones, de deseos, temores, la crueldad humana y sus efectos secundarios, el egoísmo y los prejuicios, etc. Se nota que el autor le puso mucho sentimiento y dedicación no sólo al desarrollo de los relatos que dieron vida a las historias, sino al guión del propio cómic; guión que ha sido sincronizado a la perfección con el precioso dibujo de Andrea Jen.

Lo mejor: ¿Me permitís decir que todo? xD. No en serio, el tomo es una auténtica maravilla. No sólo las historias son muy humanas, emotivas y realistas, sino que la combinación de un guión excelente con el precioso y detallado dibujo de Andrea Jen, hacen de Las horas perdidas, uno de los mejores tomos del género publicados en nuestro país.

Lo peor: los faltas tipográficas presentes en el texto, que cantan muchísimo siendo un cómic y a mi parecer, creo que no cuesta nada revisarse con más atención antes de ser llevado a imprenta.

 ¿No os parece que el dibujo es una preciosidad?  
(Me declaro fan de Andrea Jen (bueno, ya me había declarado fan de ella antes, más concretamente cuando descubrí su trabajo gracias a la línea Gaijin). Estoy deseando pillarme el libro de Alicia en el país de las maravillas, que está ilustrado por ella!! *___*)


Otras reseñas: 
Reseña por Nisa Arce: pinchando AQUÍ

¡Un besote a tod@s y gracias por leerme!

PD: Tengo mi tomito firmado, así que muchas gracias a Nisa (o más bien a su prima), por haberse encargado de traérmelo del salón!

domingo 7 de noviembre de 2010

Premios Narrativa Gay

El Blog Narrativa Gay ha convocado el II Premio de Narrativa Gay para conmemorar su tercer aniversario. Los premios se dan para "Mejor Novela", "Mejor Novela Romántica" y "Mejor cómic". Lo nominados son:


Mejor Novela del Año
Curvas peligrosas, Susana Hernández
Diario de Martín Lobo, Martín Lobo
Doce Campanadas, Nisa Arce
El mundo en una botella, Frederic Mayol Ibáñez


Mejor Novela Romántica
Cruising, Frank García
Esa hora tan quieta, Madol Farrés
Juegos de Seducción, Nut
Secretos al viento, Mario de Lima Keines


Mejor Cómic
Keys 5.5, Cantero
Lost Kingdom, Javi Cuho y Silvano Cernunno
Marica tú, Julián Almazán y Alfonso Casas
No te escondas 3, Dorianne


Las votaciones estarán abiertas alrededor de un mes (aún no se ha establecido fecha de cierre) y se puede votar en el blog.
Como se puede ver, en cada uno de los apartados hay una obra reseñada en este blog, por lo que nos alegramos ^^. Las felicidades a todos los nominados y ¡que gane el mejor!
Para votar. Narrativa gay
Reseña de Doce Campanadas de Nisa Arce
Reseña de Juegos de Seducción I de Nut
Reseña de No te escondas de Dorianne

jueves 4 de noviembre de 2010

Reseña: El mensajero de la oscuridad de Lynn Flewelling

Dudé mucho a la hora de escribir una reseña de “El mensajero de la oscuridad”, en primer lugar, porque no son novelas homoeróticas, por mucho que tengan un protagonista con “ciertas tendencias” homosexuales, y en segundo lugar, porque es una putada recomendar libros que están descatalogados, así que al final me he decidido a hacer más bien una especie de homenaje a unos libros que adoro y he leído mil veces y gracias a los que indirectamente, descubrí el yaoi y la literatura homoerótica. Si no fuera por Seregil de Rhiminee yo no estaría aquí. 

Título: La suerte de los ladrones
Autor: Lynn Flewelling 
Editorial: La Factoría de Ideas
Páginas: 422
Sinopsis 
Cuando el joven Alec de Kerry es encarcelado por un crimen que no cometió, está convencido de que su vida toca a su fin. Pero no ha contado con su compañero de celda. Espía, pícaro, ladrón y noble, Seregil de Rhíminee es muchas cosas... y ninguna de ellas predecible. Y cuando ofrece a Alec tomarlo como aprendiz, puede que las cosas nunca vuelvan a ser iguales para ambos… 
Antes de darse cuenta, Alec está viajando por caminos que nunca supo que existían, en dirección a una guerra que nunca sospechó que se estuviera preparando. Pronto, Seregil y él se ven arrastrados a una siniestra trama que discurre por profundidades que ni siquiera alcanzan a imaginar, y que podría costarles mucho más que la vida si fracasan. Pero la fortuna es tan impredecible como el nuevo mentor de Alec y, ¿quién sabe?, esta vez podrían toparse con…

Título: La oscuridad que acecha
Autor: Lynn Flewelling 
Editorial: La Factoría de Ideas
Páginas: 444
Sinopsis
Maestro del subterfugio, astuto bribón de porte nobiliario, Seregil de Rhíminee ha enseñado a su protegido, Alec de Kerry, los principales secretos de su oficio. Juntos han realizado todo tipo de robos, grandes y pequeños, haciendo amigos y enemigos en un ambiente de peligro constante, aunque lleno de magia, camaradería y confianza. Pero ahora, mientras la patria que los ha adoptado se prepara para la guerra, el viejo mago Nysander envía a Seregil a enfrentarse a la prueba definitiva de lealtad, confiándole un conocimiento mortal que, de revelarse, le costaría la vida tanto a Seregil como a Alec. Y, a medida que éste descubre la asombrosa verdad sobre su misteriosa ascendencia, se verá catapultado junto a Seregil y un puñado de fieles compañeros a un caótico conflicto contra el mal... en el que la magia no bastará para protegerlos.

Título: La luna del traidor
Autor: Lynn Flewelling 
Editorial: La Factoría de Ideas
Páginas: 439
Sinopsis, (con un trocito cortado porque viene con spoilers de regalo).
Para Seregil y Alec, maestros espías, el riesgo no es algo extraño. Sus misiones secretas para magos y nobles los han llevado a muchas situaciones mortales, pero a veces el mayor peligro se oculta bajo la luna del traidor.
Los dos, héroes heridos por una batalla cataclísmica, han decidido exiliarse durante los últimos años lejos de la tierra que los adoptó, Eskalia, para huir de sus amargos recuerdos. Pero la guerra continúa y su paz queda destrozada por la llamada desesperada de la Reina Idrilain, que les pedirá que ayuden a su hija en un viaje a Aurënen, (...). Allí, en un fabuloso reino de magia y honor, éste deberá enfrentarse al fin a los demonios de su oscuro pasado, al tiempo que Alec descubre su propia e inimaginable herencia. Y, atrapados entre la desesperada necesidad de Eskalia y las viejas intrigas de los Aurënfaie, pronto se verán enredados en una creciente telaraña de traiciones y engaños.
“Los enmohecidos huesos se desmoronaron bajos sus botas, mientras Lord Mardus y Vargûl Asnhanzai descendían a la diminuta cámara que se escondía bajo el montículo. Ignorando el penetrante olor a ciénaga y muerte antigua que reinaba en el lugar, y la húmeda y malsana tierra que manchaba sus cabellos y se escurría esplada abajo por sus cuello, Mardus se dirigía hacia el tosco bloque de piedra que se encontraba al fondo de la cámara, haciendo crujir más y más huesos a cada paso. Apartó sin miramientos costillas y cráneos, frágiles como el cristal, y, con ademán reverente, recogió una pequeña bolsa que descansaba sobre la piedra. El podrido cuero se deshizo al contacto y ocho discos de madera grabados cayeron sobre las palmas de sus manos.” 
“Los torturadores de Asengai eran muy regulares en sus hábitos”. 
Alec de Kerry está encerrado en un calabozo acusado de espionaje, pero él sólo es el hijo de un cazador vagabundo. Torturado y medio muerto de hambre, se pregunta a qué se referían los guardias cuando dijeron que no podía marcarle y estropearle para los esclavistas. Asustado, ve cómo un nuevo preso llega para hacerle compañía, un bardo pequeño y delgado, muy pagado de sí mismo y con un insoportable ceceo… 
FanArt de Seregil
realizado por
P.L. Nunn
Así comienza la saga de “El mensajero de la oscuridad” y así se nos presenta a uno de los personajes más carismáticos de la literatura fantástica (aunque el pobre esté condenado al ostracismo gay). Seregil de Rhíminee escapa de la celda con increíble facilidad y decide llevarse al joven con él, fingiendo que es sólo por compasión. Luego no sólo le salva la vida, sino que le seduce para que viaje a su lado hasta las tierras más civilizadas del sur, lugares que para Alec son sólo una leyenda: Eskalia. 
“—He bailado en la gran festividad de Sakor. He probado los vinos de Zengat y he escuchado a las sirenas cantando entre las neblinas del amanecer. He recorrido los salones de un palacio construido antes del alba de la memoria y he sentido sobre mi piel el contacto de sus primeros habitantes. No hablo de leyendas o de imaginación, Alec. He hecho todas esas cosas y tantas más que no tendría aliento suficiente para relatártelas todas (…). Cabalga conmigo después de Herbaleda y descubre por ti mismo el mundo que existe más allá de tu bosque.” 
Como cualquier joven impresionable, Alec acepta la oferta y decide viajar con Seregil, incluso tras intuir que su nuevo compañero es un espía de algún tipo. 
“—Digamos que estoy especializado en la obtención de bienes e información. 
Alec sintió que su corazón daba un vuelco. 
—¡Sois un ladrón! 
—¡No soy tal cosa! —Seregil frunció el ceño— (…). Por ahora lo dejaremos en que estoy actuando como agente de un eminente y respetable caballero, con la misión de reunir información referente a ciertos e inusuales hechos que están teniendo lugar aquí, en el norte (...). 
Alec sospechaba que, escondido en alguna parte del repentinamente altisonante y enrevesado discurso de su compañero, se encontraba el reconocimiento de que, en efecto, era un espía.” 

Herbaleda:
Seregil efectivamente está tan lejos de su hogar porque está seguiendo unas investigaciones, y pronto se topieza de frente con un descubimiento mayor del que esperaba:
"Por la luz, es el Duque Mardus... se haga llamar aquí como quiera, pensó Seregil mientras tocaba. Aunque nunca había visto a Mardus antes de ahora, conocía bien su descripción y su reputación. El oficial de más alto rango del sistema de espioja de Plenimar, conocido también por ser un inquisidor sádico y despiadado. Seregil no pudo evitar un estremecimiento cuando la mirada impasible de Mardus se posó un instante sobre él. El que un hombre como ese estudiara tu rostro era la peor suerte imaginable".
FanArt realizado por Tata
Seregil introduce poco a poco a Alec en su trabajo y pronto se hacen muy amigos y una fuerte e inquebrantable lealtad nace entre ellos. Alec no puede estar menos que agradecido al hombre que ha hecho todo eso por él, pero no puede evitar darse cuenta de que no sabe nada sobre su vida, pues Seregil parece un experto en no contar nada sobre sí mismo y Alec empieza a mostrarse nervioso ante la perspectiva de no conocer a su nuevo compañero. En su camino se cruza un viejo amigo de Seregil y Alec no desaprovecha la oportunidad de preguntarle: 
“—(…) ¡No sé lo suficiente sobre él para saber que espera de mí! Vos sois su amigo y todo eso, y nunca os pediría que traicionarais su confianza, pero, ¿hay algo que podáis contarme? 
—Oh, ya lo creo —Micum deslizó un dedo sobre el filo de su espada—. Nos conocimos hace años, junto al Río del Oro. Nos caímos bien desde el principio y cuando él volvió a Rhíminee, decidí acompañarlo (…). De dónde es y por qué dejó su hogar es cosa que a él le toca contarte. Por mi parte no sé demasiado sobre el particular, salvo que corre sangre noble por sus venas y tiene algún parentesco con la corte de Eskalia (…). Pero yo le conozco bien y es tan digno de confianza como el sol en el cielo. La única cosa que no es capaz de perdonar es la traición. Esto es algo que te conviene recordar. En algún lugar, antes de que viniera a Eskalia, alguien lo traicionó y eso lo ha dejado marcado de por vida. Matará a cualquiera que lo traicione.” 
Y no en vano, se nos antoja desde el comienzo que Seregil tiene secretos de su pasado que ocultar, que sólo acude a él en sus pesadillas. 
“Y entonces, con una mezcla profundamente desagradable de precognición y recuerdo, supo exactamente cómo comenzaría esta conversación. 
—Vaya Seregil. En bonito estado te encuentro. 
—Padre, esto no es lo que parece —replicó Seregil, odiando el tono suplicante que oía en su propia voz, el eco de su yo pasado que había pronunciado esas mismas palabras en una situación no demasiado diferente a la actual, pero incapaz de hablar de manera diferente. Sólo que ahora era, además, dolorosamente consciente de que su mano no empuñaba un arma. 
—Lo que parece es que hay un amigo tuyo muerto sobre el suelo y un sodomita en tu cama —la voz de su padre era tal como la recordaba: seca, sardónica, preñada de calculada desaprobación. 
—Ese sólo es Alec… —comenzó a decir Seregil, furioso. Pero entonces, las palabras se ahogaron en su garganta mientras el muchacho desnudo abandonaba la cama con ademanes lascivos que no eran suyos, se acercaba a Seregil, se apretaba cálidamente contra él e intercambiaba una mirada desafiante con su padre. 
—Por lo que veo, tu elección de compañías no ha mejorado.” 
Esta no es la primera referencia a la homosexualidad en la novela, pero sí es la primera que se puede aplicar a este personaje, algo que Alec no tardará en entender. 

“Mientras una hija de la sangre de Thelátimos gobierne y defienda, Eskalia nunca será sojuzgada”. 
Las costumbres en el sur son muy diferentes que en el norte y a Alec la cultura Eskaliana le asombra por su aperturismo. La autora nos muestra una cultura más cercana al renacimiento que al medievo por su refinamiento cultural y artístico y en las que la moral sexual es un tanto… relajada. 

Eskalia está gobernado por Reinas desde que un antiguo oráculo vaticinó que debía ser así. Pero en Eskalia las reinas no son sólo gobernantes, también son soldados. Las reinas guerreras de Eskalia son célebres por su fiereza y valentía en combate, y en ese mundo tan militarizado incluso las herederas al trono, las princesas reales, ostentan altos cargos en el ejército. Los hijos varones de las reinas incapaces de acceder nunca al trono, medran como soldados en vez de como cortesanos. Evidentemente, si una reina puede ser una soldado, ¿por qué otras mujeres no iban a poder serlo? Lynn Flewelling nos muestra, en un alarde de feminismo, un mundo perfectamente creíble donde el ejército es mixto y donde las mujeres ostentan el poder con igualdad. Y no sólo en el ejército, pues si una mujer puede ser soldado, también puede ser comerciante, artesana, corsaria… Y a la inversa, ni siquiera la profesión más antigua del mundo es exclusiva ya de las mujeres. 

“No desdeñes el plato del que no hayas probado”. 
La religión en "El mensajero de la oscuridad" es muy importante y se relaciona con la manera en la que los habitantes de los diferentes países viven. Alec, proviene de una cultura típicamente patriarcal y mucho más conservadora, donde todos son seguidores del dios Dalna. La moral dálnica, tiene curiosas similitudes con la moral cristiana en cuanto al objetivo de las uniones sexuales. Si bien, el culto a Dalna es también parte de la cultura eskaliana, aquí no se lo adora como a un único dios, sino como parte de lo que los Eskalianos llaman la Tétrada Sagrada, cuatro dioses que representan los aspectos de la vida y que presentan una dualidad sagrada, una mezclad de bien y mal, feminidad y masculinidad, por lo que inclusos los eskalianos seguidores  de Dalna, lo ven todo con mayor ecuanimidad. 

Si bien el culto a la Tétrada es común a los tres grandes países del sur, en Plenamar, el enemigo natural de Eskalia, existe también el culto a un dios maligno y sombrío, el dios vacío, Seriamaius. Eso se enlaza con extraños relatos sobre nigromantes y ejércitos de muertos vivientes durante la gran guerra entre ambos países, ocurrida muchos siglos atrás. Aunque eso no parecen más que rumores del pasado. 

Cada persona puede decidir qué dios de la tétrada le gusta más y Seregil se descubre como un seguidor de Illior, el dios de los ladrones y de los locos, de la magia y los sueños, lo cual parece muy conveniente, dado su estilo de vida. 
“—Más allá de esos muros, Alec, se encuentran los mejores burdeles y casa de juego de toda Eskalia. 
—Oh. 
"The Street of Lights", por P.L. Nunn (célebre
visita de Seregil a un burdel en el 2º tomo).
Había suficiente luz como para advertir que el muchacho entornaba ligeramente los ojos al darse cuenta de la gran cantidad de jinetes y carruajes que pasaban por debajo del arco. 
—Oh, sí. Ya lo creo. 
—Pero, ¿por qué son las luces de diferentes colores? No parece haber ningún orden. 
—No están ahí como decoración. El color de la linterna de cada puerta indica la clase de placeres que la casa puede ofrecer. Un hombre que quiera a una mujer buscará una casa con una luz de color rosa. Si o que ansía es compañía masculina, entonces elegiría una de las de las lámparas verdes. Es lo mismo para las mujeres: ámbar en caso de compañía masculina, blanca en el caso de la femenina. 
—¿De veras? —Alec se puso en pie y caminó hasta el otro extremo de la fuente para ver mejor. Cuando se volvió hacia Seregil parecía bastante perplejo—. Hay casi tantas de las verdes y las blancas como de las otras. 
—¿Y? 
—Bueno es sólo que… —Alec vaciló—. Quiero decir, había oído hablar de tales cosas, pero nunca pensé que pudieran ser tan… tan comunes. Las cosas son bastante diferentes aquí que en el norte. 
—No tanto como crees —replicó Seregil mientras volvía a ponerse en marcha en dirección a la calle de la Hoja—. Por lo que sé, vuestros sacerdotes dálnicos se oponen a tales emparejamientos, asegurando que son improductivos… 
Alec se encogió de hombros y se retrasó un paso. Parecía incómodo. 
—Pero es que lo son… 
—Eso depende de lo que uno pretenda producir —señaló Seregil con una sonrisa críptica—. Illior nos enseña a obtener beneficios de cualquier situación; siempre he creído que esa es una filosofía de los más productiva.” 
“Siempre resulta refrescante encontrarse a alguien tan ingenuo como tú”. 
Lynn Fleweling utiliza un recurso parecido al que nos permite adentrarnos en Howargts y aprender sus secretos al mismo tiempo que su ignorante protagonista. Aquí, es Alec, el que no conoce el mundo en el que se ha metido, lleno de espías, magos, soldados e intrigas en la corte y es por medio de él que el lector va adentrándose él mismo. Es también el personaje de Alec, al ser el más joven e inexperto, el que sufre un mayor cambio a lo largo de las tres novelas, pero manteniendo siempre a su alrededor esa pátina de pureza de chico de campo que le hace parecer siempre irresistiblemente ingenuo. 

Por el contrario, Seregil es un perro viejo, cínico y desencantado con la vida, que encuentra un nuevo estímulo al enseñar sus no muy legales conocimientos a un joven de mente aguda y manos hábiles. La convivencia, los peligros pasados juntos y el hecho de que Seregil termina debiéndole su vida al joven más de una vez no hacen sino acrecentar la confianza entre ellos. 
“Seregil lo observaba con una sonrisa tenue. El considerable y, desde su punto de vista, antinatural sentido del pudor del muchacho se había suavizado un tanto en los meses pasados desde que se conocieran, pero Alec seguía apartándose cuando, como ahora, se quitaba los pantalones de piel y se ponía una larga camisa. (…). Mientras el muchacho se volvía de nuevo, Seregil fingió estar entretenido con un montón de correspondencia que había sobre la mesa.” 
Si bien Seregil finge sentir sólo un casual interés por Alec cuando se conocen, hay un motivo oculto para su empeño en llevarse al joven consigo y tenerle a su lado en Rhíminee, un motivo sobre la propia naturaleza del Alec del que el muchacho no tiene ni idea. 
"—Pero también debes ser honesto con él —Nysander lo miró con repentina seriedad—. Sé por lo menos una cosa de la que no es consciente. ¿Por qué no lo has hablado de su verdadera…? 
—¡Lo haré! —susurró Seregil apresuradamente, al escuchar los pasos de Alec aproximándose en la escalera.” 
Pronto Alec estará envuelto en una red de espionajes y lecciones de sigilo, esgrima y protocolo hasta que llega el momento de estrenarse en su nuevo trabajo, limpiando el nombre de su amigo. 

FanArt de Seregil realizado
por  
Tata
“¡Sucio traidor Lerano!” 
Unas cartas acusadoras, una confesión de traición y Lord Vardarus termina ejecutado en la colina de los traidores. La reina no ha hecho más que empezar las pesquisas y las acusaciones de traiciones en la corte parecen florecer. Seregil y su mentor, el mago Nysander, toman esto como un trabajo más hasta que se ven envueltos por el escándalo. 
“—Quiero tu opinión sobre esto. 
(Nysander) extrajo un pequeño estuche de pergaminos de su bolsillo y se lo tendió a Seregil. Un sello de cera todavía colgaba de un de las cintas que lo envolvían. 
—Es mío —observó Seregil con sorpresa mientas inspeccionaba el sello (…)—. Es una nota que escribí al barón Lycenias la pasada primavera, dándole las gracias por una cacería que había celebrado en sus tierras (…). 
—Te sugiero que la leas cuidadosamente. 
—Veamos, el blasón está en su lugar y esté fechada en el tercer día de Lithion. Eso es correcto. “Mi querido Lycenias i Marron, permíteme de nuevo expresarte mi más sincera gratitud por una agradable…”. Sí, sí, las tonterías habituales; una excelente cacería, compañía loable… Pero, ¿qué…? 
Se detuvo y soltó una carcajada incrédula. 
—¡Por los testículos de Bilary, Nysander! Por lo que parece, le estoy dando las gracias también por varias noches de placer carnal. ¡Como si me hubiera fijado en aquella hedionda bolsa de tripas! 
—Sigue leyendo. Luego empeora. 
Seregil continuó con la lectura. Sus ojos despedían destellos de indignación, pero un isntante más tarde empalideció. 
(…) 
—¿Alguien ha cambiado lo que dice? 
—Ya lo creo que lo han hecho. “Por lo que se refiere a Tarin Dhial, puedes estar seguro y confiar en mi absoluto apoyo”. ¡No, no es nada bueno! 
—No lo comprendo. ¿Qué ocurre? —preguntó Alec volviéndose hacia Nysander. 
—Tarin Dhial es el nombre en clave de un espía plenimariano que fue descubierto cuando se dedicaba a comprar información a varios nobles eskalianos —explicó Nysander—. Todos ellos fueron ejecutados por traición hace dos meses.”

 Es entonces cuando desenmascarar a los falsificadores y a los verdaderos traidores se convierte no solo en un trabajo, sino en una cuestión de vida o muerte, en la que Alec deberá probarse a sí mismo y conseguir que su amigo no termine en la colina de los traidores.

Padre, hermano, amigo y amante.
Y sin embargo, esos no son los únicos problemas de estos espías. Su fortuito encuentro con el Duque Mardus en Herbaleda les traerá más de un problema.
"—No nos apresuremos en nuestras opiniones —dijo Mardus—. Podría deberle lealtad a ese tal Seregil de Rhíminee (…). Quizás ese sea el impedimento. Corrían demasiados rumores contradictorios por la ciudad. Dime, Alec, ¿es por ventura tu padre? ¿O tu medio hermano? (…).
—No —logró decir Alec al fin. Pero su voz le sonó débil en los oídos, la voz de un niño.
Mardus alzó una ceja.
—¿No? Pero sin duda sois amigos. Puede que te llamara su aprendiz durante la desgraciada mascarada que todos presenciamos en Herbaleda, pero cuanto hemos visto en Rhíminee lo desmiente. Amigo, entonces. ¿Quizá incluso amante?
Alec sintió que su rostro su ruborizaba mientras los soldados se reían disimuladamente de él.”
"Fueran quienes fuesen en verdad estos hombres, se sentía  bien por gozar de su confianza."
La saga de "El mensajero de la oscuridad" está plagado de personajes secundarios memorables, desde Micum Cavish, el mejor amigo de Seregil desde su juventud, hasta su hija Beca, que ansiosa por formar parte de la vida militar entabla una amistad con Alec a base de darle con su espada. El mago Nysander, quien no sólo es el mentor y el "jefe" de Seregil, sino que le quiere como su fuera su propio hijo y Thero, su frío discípulo, con quien Seregil mantiene una relación de animadversión, como dos hijos ansiosos por ser el favorito del padre. Thero y Beca van ganando protagonismo con el tiempo, sobre todo en la tercera novela, pues al igual que Alec, maduran y aprenden, siguiendo a Seregil en sus correrías y aventuras. 

Asímismo, Seregil tiene una serie de sirvientes y amigos que consciente o inconscientement le ayudan en sus labores de espionaje y le cubren las espaldas: Kari, la paciente esposa de Micum; Runcer, el mayordomo de su villa; la inteligente Lady Kylith; Thrys y su familia, los administradores de la posada que es propiedad de Seregil; Eirual, la prostituta y amante ocasional de Seregil desde hace años... Alec va conociendo a todas estas personas y por medio de muchas de ellas adivina retazos de un pasado que Seregil se niega obstinadamente a contarle, el tiempo que descubre que todas esas personas forman la particular familia de su nuevo amigo y que poco a poco, han adoptado al podre huerfano norteño como a uno de los suyos, y que ahora, son también su familia.

"Parecía que nunca se enamoraba de alguien que pudiera devolverle el favor"
A estas alturas de la (aparentemente interminable) reseña, aún no he hecho ninguna referencia al amor, sí algunas al sexo, pero no al amor. Eso es porque, evidentemente, "El mensajero de la Oscuridad" no es una serie romántica, y por mucho que algunos se empeñen, el amor no es la trama principal. Pero también tiene.

Quizá los azares de su desafortunada vida amorosa hayan sido los culpables de que Seregil termine contentándose con comprar compañía de vez en cuando. Los libros están llenos de un erotismo nada disimulado y las referencias a la calle de las luces dejan de ser tales cuando la autora nos regala unas escenas en esa calle llena de colorido y festividad. La prostitución eskaliana es una actividad legal, que se ejerce libremente y que nadie percibe como algo inmoral o humillante, y Seregil tiene aprecio a sus servicios y los paga con holgura. 

Sin embargo estas escenas son tramas menores en medio de una historia de espionaje y espadas, magia e intrigas, y si bien es cierto que la capacidad romántica de la autora es notable, quien vaya buscando una historia empalagosa  y llena de frases de amor mal contenido, que se vaya a buscar a otro lugar. Sin embargo, para esta pobre lectora, a la que le gustan los amores de verdad, los de esos que no van corriendo por la orilla de la playa el uno hacia el otro, "El mensajero de la Oscuridad" tiene una de las historias de amor más completas y creíbles, por mucho que sirvan de fondo a una trama que no tiene nada que ver con el romanticismo.

De hecho, "El mensajero de la Oscuridad" trata más sobre la amistad, la familia, la lealtad y el honor, sobre los límites de lo que es legítimo hacer o no hacer para alcanzar nuestros objetivos, por muy elevados que sean, sobre como se comportan los hombres buenos en épocas difíciles y como una persona puede redimirse, descubriendo que quizá Illior le esté ofreciendo una nueva oportunidad. ¡Por la Luz! Que así sea.