Quedamos en el café que hay frente a la Catedral de San Marcos, a eso de las ocho, dice que ese sitio le trae buenos recuerdos. Llega puntual y vestido informalmente, sólo lleva vaqueros y camiseta bajo un sobrio abrigo negro, pero él debe ser consciente de que ese estilo no hace sino resaltar su atractivo natural, sin artificios. Sus cabellos castaños se desparraman sobre un foulard que lleva a modo de bufanda y su sonrisa es sincera y abierta, pero parece algo nervioso.
Doppelgänger: Primero, antes que nada para que no haya ningún tipo de malentendido: ¿sabes que eres un personaje de ficción fruto de una mente retorcida, verdad? Sandro: Algo de esto tengo entendido, pero a veces creo que el de la mente retorcida soy yo y el supuesto creador, el personaje de ficción... porque hay que estar aburrido para entretenerse creando a alguien como yo, ¿no crees? Bueno, eso de aburrido... Se podría malinterpretar.
D: ¿Crees que eres aburrido?
S: ¿Yo? Compruébalo tú mismo, pero no, no me considero una persona aburrida. En todos los sentidos.
D: “Joven discreto y serio se ofrece para compartir buenos ratos con hombres responsables”. Conque prostituto, ¿eh?
S: Eso forma parte de una época ya lejana... Aunque si me lo has sacado, supongo que quieres entrar en materia. Pues sí, y de los buenos, por lo visto. Al menos eso me dijeron algunas veces...
D: Y en esa época tan lejana... ¿Cuánto me habría contado comprobar si eres o no aburrido?
S: (Me mira de arriba abajo). Igual podríamos haber llegado a un acuerdo... Es broma, jeje. Ahora en serio, prefiero no decir cifras exactas. Es un tema un poco turbio, pero se maneja bastante dinero, créeme.
D: Pero en serio, aclárame una cosa: ¿fluctuaba tu precio de acuerdo al atractivo de tu cliente?
S: Por lo general, no, pero de vez en cuando la fluctuación valía la pena. He estado con tíos con los que hasta tú habrías negociado. No sé tus gustos, pero... mi instinto me lo dice.
D: ¿Es algo vital en esta profesión? ¿Tener un buen instinto?
S: Yo diría que primordial. Hay que tener instinto y desarrollar un sexto sentido para saber cuándo fiarte o no de la gente, o saber con quién estás tratando. Por ejemplo, mi instinto me dice que te estás mordiendo la lengua. Soy napolitano, noto enseguida cuándo alguien se está conteniendo.
D: Me estás calando, chaval
S: Ya no tan chaval, jejeje.
D: Comparado conmigo, sí que lo eres. Pero bueno, al tema. ¿Ese instinto te ha servido alguna vez para librarte de situaciones, digamos… desagradables?
S: (Guarda silencio unos segundos). Mira, tras varios años ejerciendo, he pasado por todo tipo de situaciones. Y sí, de algunas conseguí librarme. De otras, no tanto. Lo que sí te puedo garantizar es que las apariencias engañan, y mucho. Te sorprendería saber cuánta gente está dentro del armario todavía, sobre todo de los cincuenta para arriba. (Pide un café). ¿Quieres tomar algo?
D: No, gracias. Quizá esa sea la razón de que la prostitución masculina sea un tema tabú.
S: Una de tantas, sí. Yo siempre he intentado ser discreto con respecto a mis clientes, pero la verdad es que he estado con "peces gordos", tan "gordos" que, en su momento, fui el primer sorprendido, y otros que no tanto, pero que repiten el mismo esquema de hipocresía. Menos mal que yo salí hace tiempo... ¡Y lo bien que se está fuera! Aunque este país sea todavía un poco... especial.
D: Es lo malo de tener el Vaticano tan cerquita.
S: No me hables de la Iglesia...
D: Vale, a mí también me da urticaria.
S: Algo más que tenemos en común, jeje.
D: Siguiendo con el tema de la prostitución masculina...
S: Ya veo que te interesa.
D: Te dije que me estabas calando. Las mujeres que se prostituyen lo hacen a la vista de todos, y se considera algo "normal". Todos hemos visto a las prostitutas en mitad de la calle, y eso las hace mas visibles, de manera que la sociedad sabe que están ahí. Pero a los chaperos nadie los ve.
S: Dispara, creo que se por donde vas.
D: Esa invisibilidad, ¿os protege u os hace mas vulnerables?
S: Completamente vulnerables. Mira, entre tú y yo, si una chica fuera a la policía, en esta sociedad machista en la que vivimos, seguramente la tratarían como si fuera basura, pero quizás algo de ayuda le prestarían. Me refiero a las que reciben una paliza de un cliente, por ejemplo. Lamentablemente, son cosas que pasan. Si yo hubiese ido a denunciar lo mismo... (hace una pausa) No mi iré por las ramas: para muchos polis, hay algo peor que una puta: un maricón que se vende, ¿comprendes? Muchos se creen "demasiado hombres" para aceptarlo y tolerarlo, por eso me da tanta rabia saber que por ahí hay gente de la que sé demasiadas cosas, haciendo vida una normal, opinando lo que opinan, cuando son los primeros que se tiran al primer chico que encuentran. Así que... sí, estamos solos en esto, para bien o mal. Digo "estamos" porque, aunque yo ya no ejerzo, es imposible desligarse del todo, desconectar y hacer como que nunca lo has vivido, ¿me explico?
D: Sí, perfectamente, muchas gracias por tu sinceridad.
S: Soy demasiado sincero, sí, jeje. Tengo la boca muy grande (ejem).
D: Cuidado con lo que me dices...
S: Es que por una vez que alguien me da juego.... Mi novio es un soso, no le puedo gastar una broma, enseguida se corta.
D: (Me quedo sin palabras unos instantes). No descoloques al entrevistador, por favor. Te decía, Sandro, que en el género de la homoerótica escrita por mujeres, la prostitución masculina es un tema recurrente, hecho de lo que tú mismo eres una prueba... Muchas veces se acusa a esas escritoras de tratar el tema con excesiva frivolidad. ¿Qué piensas al respecto?
S: Mmm me he quedado pensando... si tan retorcido soy que mi imaginación crea a una mujer escribiendo sobre mí ejerciendo.... Bueno, yo nunca he escrito nada, seguro que se me daría fatal, pero si se quiere hablar de algo, mejor hacerlo con conocimiento de causa, ¿no? Me cuesta imaginarme a una mujer poniéndose en el lugar de un hombre... en el asunto. Pero mira, a lo mejor resulta excitante y todo...
D: Mmmh, creía que tenías claro que eras un personaje de ficción. ¿Realmente creías que tu creador era un hombre?
S: Jajaja. Ojalá fuera un hombre gay... Bueno, si es una mujer, al menos que sea gayfriendly, son las mejores.
D: Bueno, ahora voy a hacerte dos preguntas de parte de Mavya, una lectora del blog que quiere saber un par de cosas sobre ti.
S: Jajaja. Dile que muchas gracias.
D: Serán dadas. ¿Cuál fue la experiencia mas bizarra que tuviste en tu trabajo nocturno? ¿Y cuál fue el pedido más alocado que te han hecho?
S: La experiencia más bizarra..... Pues un trío que hice, bueno, hice... Iba a hacer, porque los dos chicos empezaron a discutir y discutir y prácticamente se olvidaron de mí. ¡Fui yo el que tuvo que pedirles que por favor empezáramos! Y el pedido más alocado... Una vez me pidieron que me disfrazase de colegiala. Si, colegiala. Por supuesto, me negué. Seré cualquier cosa, pero no una nena.
D: Mavya también quiere saber si alguna vez algún cliente se te quedo "prendado" (aparte de lo evidente).
S: Curiosamente, un par de señores mayores me pidieron (casi me rogaron) que fuese "amante estable", que me mudase a sus ciudades y estuviese más o menos disponible, pero los rechacé. Nunca me ha gustado que me mantengan.
D: ¿¡Al mismo tiempo!?
S: Jajajaja, no. El primero fue al poco de empezar, el segundo, al poco de llegar a Roma. Estuve a punto de aceptar, pero conocí a alguien que cambio mi vida y me olvidé del asunto. Si no llega a ser por ella, a saber, igual ahora sería la marquesa de Turín.
D: Sandro, la verdad es que me encantaría seguir hablando de tu fabuloso trabajo de noche, pero háblanos de tu trabajo de día. Al parecer tu verdadera pasión es la fotografía.
S: Bueno, algo intento hacer, jeje. La verdad es que últimamente no paro, viajamos bastante por los encargos que nos hacen y sigo ayudando a Luca con sus creaciones. A veces echo una mano en el bar de unos amigos. Comparado con mi vida anterior, es un poco más rutinario, pero estoy encantado, mi vida no es perfecta, ni mucho menos, pero soy feliz, y eso es lo que importa.
D: La novela tiene una estructura muy visual, sobre todo cuando se cuentan partes de tu vida, dejando en el lector la impresión de que podía ver las fotos que tú sacabas, ¿crees que la autora lo hizo conscientemente?
S: Es posible... A lo mejor la autora trabajaba en una de las tantas agencias a las que mandé fotos (las cuales me rechazaron, por cierto) y se montó la historia partiendo de ellas... Si es así…bendita plagiadora.
D: Después de tantos rechazos, ¿pensaste alguna vez en tirar la toalla?
S: Por supuesto, pero luego sacaba fuerzas y seguía adelante. Supongo que cuando dependes de otro para que tus creaciones vean la luz, es inevitable enfrentarte al rechazo. Me pregunto si los escritores pensarán también en tirar la toalla...
D: Y yo, yo también me lo pregunto. Menos mal que nunca me ha dado por el arte.
S: Uy, pues los artistas son encantadores... Te lo digo yo, que vivo con uno.
D: Por eso no soy artista, porque de encantador no tengo un pelo.
S: Eso habrá que desmentirlo con pruebas....
D: Vale, ahí va la prueba. Despéjame una morbosa duda ¿quieres? ¿Te has dejado ya crecer el vello púbico?
S: Pregúntaselo a mi amiga Paola, que me ha hecho la misma pregunta cientos de veces. Mejor dejar la intriga, que da más morbo.
D: Grrrr, vale, cambiemos de tema, que me pongo palote…
S: ¿Con tan poco?
D: Soy un hombre extremadamente fácil cuando hablamos de sexo y extremadamente difícil cuando hablamos de literatura. ¿Te aclara eso algo sobre mí?
S: Nos vamos acercando. Me encanta el sexo y todo lo que lo rodea, y de literatura no tengo demasiada idea, ¿te vale?
D: Me vale.
S: Bien, continúa.
D: Ufff, esta bien. ¿Crees en el kharma, en que la vida te devuelve siempre el mal que has hecho?
S: No lo creo a pies juntillas, pero necesito creer que es así, o me hubiera vuelto loco hace ya mucho tiempo.
D: ¿Lo dices por algo en concreto?
S: (Calla unos segundos). Digamos que sí, hice algo de lo que no estoy nada orgulloso. De hecho, es mi peor pesadilla. Pero mi día a día me ayuda a recordarlo y, por tanto, a olvidarlo, lo justo para no perder de vista cual es mi pasado y por qué estoy hoy aquí. Y, sobre todo, me ayuda a valorar lo que tengo.
D: Para mantener la perspectiva...
S: Sí, se podría decir que sí. Cuando atesoras lo que tienes, pero tu vida tal y como la concibes es un tanto incierta, tienes que aprender a disfrutarla al momento.
D: Así que parece que tu vida ha cerrado ahora un círculo...
S: En apariencia sí, pero nunca podré llegar a cerrar del todo ese círculo.
D: Bueno, creo que estamos terminando. Tengo un par de preguntas de dos lectoras más. Alishea quiere saber qué se siente al ser un personaje tan querido y adorado.
S: ¿Querido y adorado? ¿Por quién? ¡Me has dejado desconcertado!
D: Bueno ya sabes, por tus fans, que te quieren mucho…
S: Vaya…(Sonríe), ¡me alegra mucho que les gusten mis fotos!
D: Y bueno, Arsénico me ha pedido que te pregunte cordialmente por Luca, al parece él le gusta más que tú.
S: (Frunce el ceño). No me toques mucho a Luca, que con lo tímido que es.... Aunque he conseguido que se vaya soltando la melena poco a poco. A veces me sorprende con sus arranques.
D: Bueno Sandro, una última pregunta.
S: Dime.
D: Si tuvieras que elegir dos canciones que definieran tu estado de ánimo al principio de la novela y al final, ¿cuáles serían?
S: Mmm (piensa durante unos minutos). Pues cuando era más joven estaba obsesionado con Björk (bueno, miento, sigo obsesionado), y mi canción fetiche era "Venus as a boy". Cuando conocí a Luca por casualidad, el primer pensamiento que tuve, fue ese: es "Venus as a boy". Y después de todo lo que ocurrió, creo que la mejor define mi estado de ánimo en ese último momento que mencionas, hay una canción de un grupo inglés llamado Placebo que viene que ni pintada para la novela: "Pierrot the clown", se llama. El que no la conozca, que la escuche y se lea la letra, así sabrá porqué lo digo.
D: Bueno Sandro, creo que hemos acabado. Muchísimas gracias por el tiempo que me has dedicado y por tu franqueza y simpatía.S: ¡Gracias a ti! Ya sabes donde encontrarme siempre que quieras tener una charla... "creativa".
D: Estaré encantado.
Sandro Galenni, coprotagonista de la novela "Pierrot" de Nisa Arce (Eldalie Publiciones). Gracias a la autora por permitir este encentro.
Espero que os haya gustado la entrevista, porque habrá más... Mi próxima victima: Zenón, co-protagonista de "No te escondas", el cómic yaoi de Dorianne. ¿Hay algo que quieras preguntarle? Si es así, manda tus preguntas a: eldoppelganger@yahoo.es. Y por favor, que no haya de nuevo una avalancha de preguntas, no lo podría soportar.